martes, 6 de enero de 2026

VERGÜENZA

 


VERGÜENZA

Te comparto este testimonio, a modo de una hermosa reflexión. Y dice:

En la graduación, mi hija dijo: "Agradezco a todos menos a mi padre que es una vergüenza" entonces...

En la graduación de medicina de mi hija, frente a 500 personas, ella dijo, "Agradezco a todos los que me apoyaron en este camino, menos a mi padre, que ha sido una vergüenza para nuestra familia”.

80,000 € invertidos en su educación y esa fue su forma de agradecerme.

Esa noche cancelé el préstamo de 120,000 € de su Maestría.

Mi nombre es Andrés Morales Vega, tengo 62 años y durante 24 años creí que ser padre significaba sacrificar todo por el futuro de mi hija.

El 26 de junio de 2024, en el Palacio de Congresos de Valencia, descubrí que estaba completamente equivocado.

Beatriz Morales Jiménez, mi única hija, se graduaba como médica después de 6 años de carrera.

6 años durante los cuales pagué cada matrícula, cada libro, cada material, cada curso extra que necesitó.

Trabajé 12 horas diarias en mi empresa de construcción para que ella nunca tuviera que preocuparse por el dinero.

Llegué al auditorio una hora antes de la ceremonia, vestido con mi mejor traje azul marino.

Había comprado flores, preparado un discurso emotivo para después de la graduación y tenía en mi bolsillo las llaves del Mercedes Benz C, que le había comprado como regalo de graduación.

Un coche de 45,000 € que pensaba entregarle esa misma tarde.

La ceremonia comenzó a las 4 de la tarde.

Yo estaba sentado en la quinta fila, y mi exesposa Pilar Jiménez Ruiz, a tres asientos de distancia.

Nos habíamos divorciado hace 8 años, pero siempre mantuvimos una relación cordial por Beatriz, aunque debo admitir que, Pilar nunca perdía oportunidad de hacerme comentarios despectivos, sobre mi falta de educación universitaria o mis modales de obrero.

Cuando llegó el momento de los discursos de agradecimiento, Beatriz subió al pódium radiante con su toga y birrete sonriendo hacia el público.

Buscó mi mirada entre la multitud y por un momento pensé que me dedicaría unas palabras especiales.

Había sido mi sueño desde que era pequeña y decía que quería curar a la gente.

Quiero agradecer profundamente a todas las personas que, han hecho posible este momento, comenzó Beatriz, con voz clara y segura, a mi madre Pilar Jiménez, que siempre me enseñó la importancia de la educación y la cultura.

A mis profesores, que me guiaron con paciencia, a mis compañeros de estudio que se convirtieron en mi segunda familia.

Mi corazón se aceleraba esperando mi turno en sus palabras de agradecimiento.

Miré hacia donde estaba sentada Pilar.

y la vi sonreír con orgullo grabando todo con su teléfono móvil.

Agradezco a mi novio Diego Ortega Sánchez que me apoyó en los momentos más difíciles de la carrera, continuó Beatriz.

A mis abuelos maternos que, aunque ya no están con nosotros, siempre creyeron en mi potencial.

A todos mis seres queridos que celebran conmigo este logro.

Esperé y esperé, pero mi nombre nunca llegó.

Entonces vino el golpe mortal.

Quiero ser honesta con ustedes.

Este camino no ha sido fácil y algunas personas en mi vida, han representado más un obstáculo que un apoyo.

“Agradezco a todos los que me ayudaron a llegar hasta aquí, menos a mi padre, que ha sido una vergüenza para nuestra familia y cuya presencia hoy aquí es solo una formalidad”.

El silencio en el auditorio fue ensordecedor.

500 personas se volvieron a mirarme.

Sentí como si me hubieran clavado un cuchillo en el pecho y lo estuvieran girando lentamente.

Pilar tenía una sonrisa apenas perceptible en los labios.

Algunos conocidos de la familia me miraban con una mezcla de lástima y curiosidad morbosa.

Cf. Tomado de, Ironías de la vida. Fecha 5-1-26. https://web.facebook.com/ (publicado el 31 de diciembre del 2025 a las 17:00)

sábado, 3 de enero de 2026

CAER LO MÁS BAJO

 


CAER LO MÁS BAJO

 

Hablo de los vicios personales, arraigados en el cuerpo por medio de hábitos, repetidos una y otra vez. Una de las experiencias más dolorosas del ser humano, es una caída y/o recaída de algún vicio o vicios, que por años ya lleva repitiendo. Y cansado de esa vida, quiere salir, pero, no puede, no encuentra el camino, no tiene la fuerza de voluntad. Hay que tener presente que, no todos tienen una fuerza de voluntad tan entrenada. Y el vicio o los vicios pueden ser: el cigarrillo, el alcohol, la droga, el sexo, el mentir, el robar o lo que sea que termina dañando la persona, las ilusiones y a veces, la familia. Es una autodestrucción que va minando la propia salud física, emocional y las relaciones amicales.

 

Tocar fondo. Todo comienza con un simple “un vasito nada más” o “una copa no hace daño” o “una pitadita y punto” o “nos fumamos un puro y eso es todo” o “un rapidito, un ratito nada más y nos despedimos”. Esa copa se convierte en copas, o lo que sea, se convierte en cajas consumidas, finalmente, después del placer del cuerpo, éste termina como trapo estropeado, los bolsillos vacíos y empiezan los lamentos y te lamentas de todo, y te dices “nunca más lo volveré a hacer”, palabras, palabras, palabras solo hay entre tú y yo, descubrimos aquí, la verdadera conexión emocional del cuerpo y las palabras, en la canción romántica de Silvana Di Lorenzo.

 

El ser humano no para hasta que cree que no hay nada más. El cuerpo posee una increíble fuerza interior para conseguir o lograr lo que desea. Muchas veces no mide las consecuencias de sus actos, hasta mucho después de hacer sido éstos consumados. Es parte de la naturaleza el experimentar hasta lo extremo, emoción extrema, pura adrenalina, aún si entiende que puede perder la vida o quedar dañado por ello. Un caso de la vida “de tocar fondo”, cuando alguien está metido en el alcohol o pasado de tragos, y amanece tirado en la vereda, y mientras sueña, cree que está lloviendo, sin embargo, es un perro con la pata levantada que está tirando su orina en la cabeza del borracho. Parece broma y da risa, pero, cuántas veces he sido testigo de perritos o perrones marcando territorio en su árbol caído.

 

Encontrar o reencontrar nuevamente el camino de regreso a la dignidad personal. Recordemos que, cuando uno a si mismo se hace promesas para salir del fondo, pero, vuelve a repetir una y otra vez, sus cuidas ya no son salidas, son repeticiones, es decir, con cada caída va reforzando el patrón. Por lo tanto, tantas promesas vanas, es como para volver a repetir el ciclo. El cuerpo es más adictivo de lo que puedas imaginar. Porque tiene hábitos que arrastra desde años atrás. Los hábitos en el cuerpo son poderosísimos y construyen o destruyen tu “destino”. No es maldición ni que te vaya mal en la vida. Cuando la mente no tiene orden ni claridad en sus objetivos y metas, son tus hábitos asumiendo la “conducción” de tu cuerpo, y hace lo que más le gusta hacer, buscar el placer.

 

“No hay separación de mente y emociones; las emociones, pensamientos y aprendizaje están relacionados” (Eric Jensen) Aquí, un ejemplo de mente – cuerpo, que muchos han experimentado en su propia vida. Puedes aplicarlo a alguien que tiene un vicio o aplicarlo a alguien que está recuperándose de una enfermedad. La mente dice, una y otra vez, y muchas veces conscientemente, debes cambiar de hábitos, te aconsejo el médico, recuerda que, no puedes continuar así, ya es momento de un cambio, te estás haciendo mucho daño, etc.; pero, el cuerpo le responde, no es momento de cambiar, todo tiene su tiempo, aún no necesito cambiar estoy bien, no pasa nada, un poco más, más adelante ya cambiaré, déjenme tranquilo, no necesito sus consejos, etc.; y cuando menos lo piensas, ya estás actuando como siempre lo has hecho.

 

El médico o el nutricionista o un consejero, te dijo: nada de azúcar, nada de sal, nada de grasa (la mente entiende y sabe las consecuencias), pero, el cuerpo, el primer día obedece, el segundo día y en adelante, es rico el azuquítar, es agradable lo saladito, y mucho más rico un chicharroncito. El cuerpo toma el mando y asume lo que es mejor para su vida (el cuerpo entiende y busca lo que le da placer). Hemos escuchado la consabida frase “de algo hay que morir”. Y volvemos a la rutina diaria que, es más segura que el cambio. Todo cambio para algunos asusta, fastidia e incomoda. Algo semejante sucede, cuando pasado un tiempo de vida, dicen algunos para si para para concurrencia , voy a bajar de peso, estoy con barriguita chelera. Se inscribió en el gimnasio, la primera semana a duras penas, las siguientes no vale la pena tanto sacrificio, estoy bien.

 

El cuerpo busca el placer, aunque “sabe” que puede terminar mal. El cuerpo es más sincero de lo que podemos imaginar. El cuerpo no miente, las palabras sí. No está con rodeos, se lanza y punto. La naturaleza es rebelde, lo vemos en los propios animales, que con su instinto terminan destruyéndose mutuamente, y lo vemos en las plantas, que necesitan ser podadas para mejorar su desarrollo y producción. El cuerpo humano que, no ha sido disciplinado desde pequeño, repetirá patrones aprendidos desde la niñez, guste o no, está orientado a hacer lo que mejor le venga en gana, para si mismo y para con los demás. Buscará construirse o destruirse. Pues, hará lo mejor sabe hacer. Sentirse placentero.

 

Somos humanos, no robots. Es cierto que, tenemos una gran diferencia con las máquinas, y se llama conciencia; somos conscientes, nos damos cuenta, de nuestros actos y palabras, por supuesto, todo esto, mientras no perdamos la conciencia de quienes somos. Es importante entender que, todo cambio, empieza cuando toma conciencia de su vida y de sus errores. Y todo cambio se opera cuando tú decides cambiar. Decisión propia no ajena. No desde los consejos u orientaciones que te dan. Si no, desde el momento en que tú crees que ya es momento de un cambio en tu vida, en tus hábitos, entonces, todo en ti se orienta hacia ello. Nadie puede obligarte a cambiar sino es decisión tuya. Conciencia y decisión. Mente y cuerpo.

 

Viene a mi memoria, la parábola de Lucas 15,11-32, “El hijo pródigo”, aunque algunos lo titulan como “El padre bondadoso”. El hijo sabe lo que pidió al padre, su herencia; además, sabe hacia donde se dirige, a malgastar sus bienes y buscar placeres. Cae en una situación lamentable, no tiene qué comer, busca comida entre los chanchos y se lo impiden. Reflexiona, y toma conciencia de su situación de abandono. Vuelve al recuerdo, en la casa de mi padre sí hay comida. Decisión de volver, se pone en camino. Pide perdón. Se arrepiente. Busca bondad y aceptación. Toma conciencia de su dignidad de hijo.

 

Hizo lo que quiso con sus bienes y su cuerpo, porque creyó que eso era lo mejor para él, disfrutar a su modo de la vida, luego, tomó conciencia de su situación de abandono, cayó lo más bajo que pudo, y volvió cuando él quiso regresar. En este caso, nadie lo obligó a regresar ni siquiera hubo consejos, pero, si hubo autorreflexión y autodeterminación. No importa si fue el hambre, su dignidad o sus ganas de vivir lo que lo llevó a regresar, pero, lo hizo. Tomó la iniciativa de levantarse, de dar los primeros pasos. Libertad y decisión. Voluntad y disciplina.

 

La experiencia propia, es la mejor maestra de la vida. No puedes afirmar que tu vida no te ha enseñado nada. Ha sido tu mejor maestra, pero, poco has hecho con esa enseñanza. Cuando tomas conciencia de tu enseñanza de vida, ésta se convierte en aprendizaje para ti. Para mejorar y para retarte a ser mejor que ayer. No se puede pensar que todos pasan las mismas experiencias. No. Es como pensar que todos deben tomar las mismas medicinas para sanar un dolor. Cada experiencia es algo maravilloso, pues, te deja una lección, no hay experiencias ni buenas ni malas, todo depende de cómo la percibes y qué aprendes de ello. Esa fue la lección que tenías que aprender y vino en forma de vida, personas o situaciones. Así que, nuevamente, agradecido maestra vida. Enseñas con una sonrisa o con dolor. Es elección. Es aprendizaje.

 

Hemos escuchado, el dicho popular, aunque para otros es un refrán, el “árbol que nace torcido, jamás el tronco endereza”. Podemos pensar que, lo torcido no puede enderezarse por los hábitos, costumbres o defectos bien arraigos desde la edad más temprana. Todo esto porque no fue bien educado y orientado en el hogar desde pequeño. Sin embargo, esta frase también es cuestionada por aquellos que no creen en el determinismo.

Según la RAE, el determinismo “es una doctrina filosófica que sostiene que todos los eventos, especialmente las acciones humanas, están inevitablemente predeterminados con anterioridad, sin posibilidad de azar, esto, se opone al libre albedrío”.

 

Damas y caballeros, en este planeta tierra, por lo menos en lo que conocemos, no negamos la existencia inteligente en otros planetas, nada está determinado, porque cada ser humano determina lo que quiere para sí mismo, porque el ser humano sí es capaz de su propia autodeterminación y cambio en su persona si es que así se lo propone. “Es un deber del hombre el emprender la conquista de su personalidad; es menester que su desarrollo sea su obra propia” (Pierre-Simón Ballanche) Tengamos presente que, somos seres inteligentes únicos, capaces de auto transformarnos desde lo más profundo de nuestro ser. Esto se llama libre albedrío. Libre decisión.

 

Finalmente, tú puede transformar tu vida. Puedes cuestionarte todo lo que quieras, y está bien. Es necesario que nos cuestionemos sobre la propia vida y su existencia. Tú eres tu propio autor. Tú eres el actor principal de tu vida. Tú eres el público más exigente que puedas tener. Tú puedes pedir S.O.S si crees que lo necesitas. Tú eres el gran triunfador o lo contrario. Puedes desafiarte en tu diario quehacer o simplemente llevar una vida “tranquila” sin mayores riesgos y cambios. Pero, hazlo tú, que nadie lo haga por ti. Ese es el reto si has caído en lo más bajo. De contrario felicidades, eres casi un ángel.

 

 

 

 

 

jueves, 1 de enero de 2026

DEJA DE MENDIGAR

 


DEJA DE MENDIGAR

No hablo del mendigar por dinero o cuando alguien necesita algo para comer. Es una situación lamentable, pero, no es eterna si se dan las condiciones sociales y económicas necesarias para sacar de la pobreza a la gente, esto tiene ver con la estructura social y política. Una excelente administración política, se preocupa primero por el bien común de su gente, como, por ejemplo: trabajo, alimento, vivienda, salud, educación.

Es importante, darles a los ciudadanos, las herramientas para salir de la miseria y de la pobreza, “no les des pescado, enséñales a pescar”. Este proverbio, enseña la autosuficiencia y el empoderamiento de la gente a largo plazo. Es una condición externa. Ninguno debe estar condenado por nadie a pasar hambre y vivir mendigando. Ni mucho menos permitamos a quienes quieren mantener este sistema de pobreza y de igualdad. Hablas de ¿Igualdad?

 

Cuidado con aquellos que dicen, que luchan por la igualdad. No existe la igualdad, existe la equidad. Nadie debe pretender que seamos iguales a los demás. ¿Por qué y para qué ser igual a los otros? Somos diferentes y eso es lo más hermoso en la humanidad. Y esa es nuestra riqueza, la diferencia no la igualdad. Existe la diversidad y eso es más importante que la igualdad.

Hay una frase de Cristo, que llama la atención: “A los pobres los tienen siempre con ustedes, y podrán ayudarles cuando quieran; pero a Mí no me van a tener siempre” (Marcos 14,7) Parece que Cristo tenía bien claro, qué significa ser pobre. Y que siempre habrá gente “pobre”. Todo empieza con el concepto que tengamos de pobreza. ¿Qué es ser pobre? ¿De qué pobreza hablas? No solamente existe la pobreza material. Existen muchas más pobrezas en el ser humano.

Bueno, este es un tema que tiene que ver más con la política y la economía social, pero, será para otro momento.

 

“Deja de mendigar”. Aquí, hablo de algo más profundo. Que toca las fibras más íntimas del ser humano. Hago referencia a la “necesidad de afecto – amor”. Muchos desde pequeños crecieron en un ambiente de inseguridad y de amenazas. Se desarrollaron en ambientes tóxicos y con violencia en el hogar. Con padres presentes para pelear y gritar, donde el lenguaje diario era la acusación frecuente. Niños y niñas que, muy poco o jamás escucharon una palabra amable y de respeto, no les dieron o no tuvieron un gesto de amor y de aprecio. No hubo abrazos. No hubo un beso. No hubo un te quiero. No hubo una palabra de ánimo y de reconocimiento. Todo esto conlleva una gran carencia humana, la falta de afecto. ¿Y qué puede suceder cuando se ha crecido sin afecto, sin amor, sin aceptación? Pues, el desprecio.

 

Ojo, el desprecio empieza por uno mismo. Si hablo de “dejar de mendigar”, también se traduce como “dejar de despreciarte”. El novelista polaco-británico Joseph Conrad, nos habla de la vulnerabilidad y la inestabilidad del ser humano “La mente del hombre es capaz de todo, porque todo está en ella, tanto el pasado como el futuro”. Cuando alguien desde niño, por sus padres o familiares, fue “programado” en hogares donde no se expresaban con afecto, queda marcado en su vida para “mendigar”. Es decir, para repetir patrones aprendidos en la infancia, hasta que, en algún momento, tome conciencia de ello, y pueda darse un cambio radical en su vida, “metanoia” un giro de 360°. Claro que sí es posible un cambio.

 

Si partimos de la siguiente premisa que, varones y mujeres somos seres “completos”; la siguiente premisa sería; varones y mujeres buscamos la “complementariedad”, parece una contradicción. No lo es, somos completos y complementarios. El varón es varón y la mujer es mujer. Pues, ¿Qué puede faltarte para ser varón? Y ¿Qué puede faltarte para ser mujer? Nada. Simplemente, somos seres invaluables, cada uno es la otra cara de la moneda, es la complementación. Y ésta es una opción totalmente libre. No es una obligación. Puedes elegir estar complemente sol@ y ser feliz. Puedes elegir estar en pareja y ser feliz. O, todo lo contrario. Estar sol@ y ser infeliz. Estar con pareja y ser infeliz. Toda elección conlleva una aceptación o un rechazo. Puedes acertar o puedes equivocarte.

 

Lo pasado es pasado. Si viviste en situaciones antes descritas, cierra ya ese capítulo y punto aparte. Deja de tener miedo a equivocarte. Es parte del aprendizaje. No somos ángeles perfectos, pero, aun así, se equivocan. Somos humanos con cosas hermosas y no tan hermosas. Veamos un ejemplo, si te dan un regalo, tienes dos opciones, lo aceptas o lo rechazas. Eres libre para ello. No estás obligado a recibir todo lo que te dan, aunque sea un regalo. Vayamos por partes, la vida es un regalo diario, algunos están agradecidos, otros la maldicen. El estar en pareja es algo muy especial, algunos se aman y otros se odian. Puedes convertir ese regalo, cualquiera que sea, en algo maravilloso para tu vida y ser agradecido. O puedes hacer y hacerte un infierno con ello. Eso se llama elección.

 

“Dejar de mendigar” significa. Mírate a ti mismo con aprecio, en primer lugar. Y, en segundo lugar, acéptate sin condiciones tal cual eres. Y así sucesivamente. No busques excusas para valorarte. Date tu lugar. Sé tú mismo en todo. Deja de buscar fuera lo que ya tienes dentro, amor propio y genuino, dignidad y respeto. Fuera está alguien o algo, que crees que te hará feliz, que te dará todo lo que no tienes, que te validará y te dará reconocimiento. Eso es efímero. Eso es suplicar. Pues, te darán solo migajas por tus ruegos, grave error, y mucho peor es que, cuando ven tu “necesidad afectiva” se aprovecharán de ti ¿Qué crees que recibirás después? Dependencia emocional. Vuelves a repetir el maldito ciclo familiar. Por favor, rompe esas cadenas de esclavitud efectiva. Ya es tiempo de dejar que te usen. Aprende a dormir en paz, sin ansiedad, sin miedo.

 

Nos lo recuerda, el psicólogo israelí – estadounidense, Daniel Kahneman, Premio Nobel de Economía (2002) por integrar la psicología con la ciencia económica. “El estado de ánimo de la gente está determinado principalmente por su composición genética y personalidad; en segundo lugar, por su contexto inmediato y sólo en tercer y cuarto lugar por las preocupaciones, inquietudes y otras cosas por el estilo”.

Estamos marcados por el ADN familiar, hay patrones que ya están instalados en el cuerpo, y que nos llevan a actuar de un modo determinado. Ni bueno ni malo, estamos “programados”. Por lo tanto, se puede desprogramar. ¿Cómo rompemos ese patrón? Pues, cuando somos conscientes de nuestro origen, de nuestros padres; primero, lo aceptamos y lo integramos en la vida, segundo, no se trata de rechazar o negar, sino de asumir y elevar nuestro origen.

Es decir, estas llamado para sanar tus raíces. Tus padres, consciente o inconscientemente, también dieron lo que recibieron, tú al ser más consciente de todo esto, eres el sanador y quien rompa esas cadenas.

Lo que niegas te somete, lo que aceptas te transforma. Aquello a lo que te resistes, persiste” (Carl Gustav Jung). Es aquí, donde se opera el cambio consciente de mentalidad y de vida. Lo simple es lo maravilloso.

 

El discípulo, del filósofo y ensayista español, José Ortega y Gasset, nos dice: “Con demasiada frecuencia algunos hombres sacrifican el ser al ser distintos” (Julián Marías). Te explico brevemente su significado. Deja de mendigar pidiendo miserias ajenas. ¿Acaso estás tan vacío de ti? Deja de eliminar o inhibir tu personalidad, por querer ser como los demás, distinto ¿Distinto en qué? Deja de rechazarte por tratar de encajar con los demás, si no encajas, punto ¿Cuál es el problema? Es decir, pierdes tu esencia y tu dignidad, pretendiendo ser como los otros. Basta. Eres más valioso de lo que imaginas. ¡Acéptate!

 

Recuerda que, hay algo en ti, tan intrínseco que, jamás se negocia y se llama respeto. Y si algún día lo pierdes. Hay dos que cosas que hacer: perdónate valientemente y cierra el capítulo. Levanta la cabeza con distinción y sonríe. Y cuando lo hagas algo en ti cambiará, tu perspectiva de ver a la gente, y que no eres distinto, sino único. 

miércoles, 31 de diciembre de 2025

PERDÍ EL PRIMER PUESTO

 


PERDÍ EL PRIMER PUESTO

En otras palabras, perdí el control. A veces, consciente o inconscientemente somos súper controladores, de las cosas, las personas, las circunstancias, y todo lo que podamos controlar, aunque nos descontrolemos. Por ejemplo: El control, no el dialogo, de los padres hacia los hijos. El control, no el respeto, de los hijos hacia los padres. El control, no la delegación, de los jefes hacia los trabajadores. El control, no la confianza, en la relación de pareja.

 

“Perdí”, un término que se escucha en el ambiente estudiantil y académico. Perdí. Parece algo que te pertenece. Pero, ¿Qué es realmente nuestro? Perder ante los demás, es competir por algo o por alguien ¿Por qué nos da miedo perder? ¿Acaso, no es algo propio de la naturaleza? No tiene sentido molestarse cuando el árbol pierde sus hojas, o algunos animales pierden su piel y pelo para mudar. La semilla necesita ser enterrada – perder – para dar nueva vida.

 

Nada pierdes si no estás compitiendo por o con alguien. Nada te pertenece. Crees que es tuyo. Por eso afirmas que perdiste. Cuando nos aferramos a algo o a alguien, pensamos que es nuestro y que nunca lo perderemos. El control te quita la libertad y si controlamos somos esclavos de ello. Y vivimos para cuidar aquello que podemos perder. Me parece algo muy triste. A nadie le gusta ser controlad@. El control es esclavitud. Deja de ser un/una esclav@. Que siempre prevalezca y brille tu dignidad ante los demás.

 

La libertad personal, no el control, está garantizada en todas las Constituciones, y protegen la libertad de pensamiento, expresión, religión, etc. Pero, curiosamente parece que pocos la valoran y muy pocos la viven. Nadie puede ser privado de ella, sin embargo, vivimos en una sociedad donde much@s renuncian a esta libertad en todas sus dimensiones de la vida familiar y política. Hay gente que busca el control y el ser controlados, y prefieren este estilo de vida. Si es que se puede llamar estilo de vida.  

 

Cuando perdemos el control en nuestro actuar. Nos molestamos, gritamos, hacemos un berrinche. Cuando alguien tiene tanto poder sobre ti, que terminas perdiendo automáticamente los papeles. Hay gente especializada en hacer que los demás pierdan la paciencia, la paz y el buen humor. Les gusta verl@s sufriendo por su descontrol. ¿Gente malvada? No. Es gente sin afecto, tampoco lo recibieron en su vida, que gozan del sufrimiento y del dolor de los demás. Sé agradecid@. Te están dando una lección, y es que aprendas a no dar tu poder a los demás.

 

El perder en los estudios, como perder el control del primer puesto, indica que estás compitiendo. Si estás compitiendo tienes que aprender a ganar y a perder. Ley de la vida, ganas y pierdes, pierdes y ganas, a veces para ganar debes perder, por ejemplo, si te dedicas a los estudios, la disciplina te exige privarte de salidas, diversiones, reuniones, y aparentemente también de amig@s. Mejor debes aprender a disfrutar de tus estudios, investigación, indagación, curiosidad. Si es que realmente te gusta el estudio.

 

En una relación de pareja, el controlar tiene que ver con los celos. Eso es lo más primitivo que somos. Lo más funesto cuando se tiene a alguien. Lo más desagradable en una convivencia. Falta total de autoestima y autonomía. El/la celos@ es una persona insegura. Esta inseguridad se transforma en manipulación. La manipulación es cosificar a la persona, es maltratar, es una forma de violencia psicológica y emocional. Un consejo sano, aléjate elegantemente de esa persona. Mejor es prevenir que lamentar.

 

Asumimos nuestra responsabilidad personal y social con mayor madurez. Tampoco se trata de ser un perdedor o una perdedora. Se trata de que también ganemos, triunfemos, nos vaya bien en la vida, tengamos éxito. Pero, también cuando pierdes, algo en ti cambia, te purificas, te liberas, despiertan en ti nuevas posibilidades para seguir superándote en la vida. Aprendemos sobre nuevas perspectivas del actuar humano, somos más conscientes de nuestras decisiones y elecciones. No pierdes porque siempre ganas.

 

Evita victimizarte. Nadie te hace más daño que, cuando te infravaloras a ti mismo. Tampoco te auto tortures. Nadie te hace más daño que, cuando te abandonas y te desprecias. Deja de mendigar amor, aprecio y aceptación. No necesitas rebajarte ante nadie por nada. Aprende a tener una relación sana contigo mismo. Cuida de ti mismo. La grandeza está en reconocer tus posibilidades y limitaciones. Hay cosas de las que estamos orgullosos y hay cosas de las que estamos avergonzados. Sé humilde para reconocer que no somos perfectos, pero, sí perfectibles. Y podemos mejorar poco a poco, si nos lo proponemos. Eres tú, tu mejor compañía. Valora y disfruta el estar contigo mismo.

 

Tú debes tener el control sobre ti. Esa es tu principal responsabilidad como ser humano. No debes ser marioneta ni títere de tus descontroles, eso se llama auto regulación emocional. Y eso es algo importantísimo en nuestra autoestima y en nuestras relaciones con los demás. Nadie debe despertar lo animal que soy. Porque lo somos en el sentido primitivo. La educación educa y/o doma a ese primate que aún despierta de vez en cuando en ti. Aprende a manejar en ti ese auto control. Deja de competir con los demás, sé siempre la mejor versión de ti mism@.

 

Puede ser que haya perdido el primer puesto, pero, nadie me desplaza si yo elijo ser el primero, no en aquello que los otros quieren de mí, sino en lo que yo decido para mi vida. 

lunes, 29 de diciembre de 2025

SOBRE TI MISM@

 


SOBRE TI MISM@

El proceso humano de crecer, es permanente y nunca se detiene. Depende de cada uno de nosotros, saber que, nada es imposible si te propones seguir creciendo en valores y en amistad contigo mismo. Me amo, me quiero, me cuido, me acepto, me estimo, me valoro…, debe ser el lenguaje central en tu vida diaria. Esto puede parecer egoísta y narcisista (RAE: Persona que cuida en exceso su aspecto físico o que tiene un alto concepto de sí mismo)

 

Pero, tengamos presente que, el verdadero amor y la preciada autoestima, empieza y termina en uno mismo, y se proyecta en los demás, como servicio y amor al prójimo. Eres el principio y el fin de tu persona. En palabras de Cristo: “Ama a tu prójimo como a ti mismo” (Marcos 12,31). Esta simple frase es uno de los más importantes mandamientos de la Ley divina. No olvidemos que, es el eje central del cristianismo. La razón de nuestra fe.

 

Nuevamente en Mateo 25,40; Cristo dice: “Lo que hicieron con uno de éstos mis hermanos más pequeños, conmigo lo hicieron”. Así que, existe una excelente relación de uno mismo y con las demás personas, y con todo lo que nos rodea. Hablamos en sentido cristiano, pero, sobre todo humana, nos debemos a los demás, la fragilidad humana nos permite depender de los demás, desde nuestro nacimiento, cuidado, alimento, hogar, educación, valores, etc.

 

No debe haber ningún problema en afirmar que, tal como me amo, amo a los demás; tal como me trato, trato a los otros; tal como me ayudo y me estimo, ayudo y estimo a los otros; tal como me desprecio y me rechazo a mí mismo, desprecio y rechazo a los demás; como vemos aquí, no hay ningún secreto para nadie. Damos lo que somos y recibimos lo que somos. No hablamos de ninguna ley del karma que asusta a muchos. Y si te asusta el karma, has algo simple, bendice con reverencia y desea lo mejor a esa persona o situación, y rompes esa maldición o esclavitud.

 

Somos exactamente nuestra medida y la medida de los demás. Ni más ni menos ¿Hipocresía? (Biblia: fingir ser lo que se es, actuar de manera contraria a las propias creencias para obtener reconocimiento) No hay ni existe ninguna hipocresía cuando manifestamos lo que somos, todo está en la percepción, interpretación y las propias creencias que proyectamos, pero, algo que si debe quedar claro es, jamás “uses” o “cosifiques” a las personas con tus palabras y trato. El ser humano no es objeto para mis caprichos y mis imposiciones. Es libre y debemos respetar ese espacio maravilloso. Es decir, desea y procura para los otros lo que quieres para ti mismo, respeto, dignidad, valoración, reconocimiento.

 

Habiendo aclarado algunos puntos, volvemos a lo dicho en el primer párrafo, el crecimiento humano es un viaje personal, permanente, con una libre elección de automejora en valores y autoconocimiento continuo, donde el amor propio – me amo, me quiero, me estimo, me valoro – es el eje que nos permite superar obstáculos para llevar una vida realizada, afirmando que, nada es imposible, aquí y ahora, si estás enfocado en tu desarrollo interno.

 

En la vida es importante tener una actitud de crecimiento permanente, porque ésta no se detiene ni por las circunstancias que la rodean, además, toda evolución es continua en el espacio y el tiempo, es decir, no termina. Por lo tanto, debemos seguir creciendo en aquello que, nos hace más humanos como, por ejemplo: el lenguaje, la imaginación, la inteligencia, las habilidades creativas y sociales, la conciencia, el respeto, la solidaridad, etc.

 

Resaltar la grandeza de la responsabilidad personal. Un indicativo evidente de la madurez humana, es cuando dejamos de culpar a los demás de lo que nos pasa o sucede. Ojo, y también es bíblico: “No juzguen a los demás y no serán juzgados” Mateo 7,1.  En una cultura como la nuestra, preocupada más por lo que sucede fuera y no dentro de nosotros, nos pasamos demasiado tiempo, “sabiendo” de vidas ajenas y lo peor de ello, como si fuera eso lo más importante; y nos deja una sensación de vacío, porque buscamos fuera lo que está dentro de nosotros.  

 

Aquí, un paréntesis. Para citar lo que expresa bellamente san Agustín, en sus “Confesiones”: “Tú estabas dentro y yo te buscaba fuera”, cuando él buscaba intensamente la esencia de su vida, la razón de ser de su existencia. Buscaba fuera, en cosas creadas y externas – filosofías, personas, placeres – en lugar de enfocarse y potenciar su interioridad. Volviendo a nuestra reflexión, toda inquietud e interrogante debemos buscar la respuesta dentro de nosotros, la paz, la armonía, el amor se construyen desde dentro.

 

Otro punto básico, del crecimiento humano, es cultivar los valores. En el lenguaje humano, la palabra o el verbo, tiene un gran poder, los valores son palabras poderosas creadas con un significado especial. Los valores son “cualidades que poseen algunas realidades, consideradas bienes, por lo cual son estimables” (RAE). En la vida real lo traducimos en principios, normas o virtudes que, guían nuestra conducta en relación recíproca, es decir, mi relación personal y social. Ser con los demás. La conducta humana es inherente a las relaciones sociales. Nos realizamos con los demás, por ello, los valores son los pilares de la vida, como el respeto, la comunicación, el reconocimiento, la ayuda mutua, la trascendencia de los actos bondadosos.

 

Es fundamental, entender nuestro potencial para superarnos. Te descubres a ti mismo en tu diario acontecer. Conocerte a ti mismo, es el gran desafío. Tú tienes la luz y ésta está dentro de ti. No eres un ser separado, porque eres unidad. Despierta tu verdadero poder. Necesitas desarrollar tus habilidades cognitivas, físicas y sociales, porque te permitirán desenvolverte en las diversas situaciones de la vida para alcanzar lo que te propones. Enfócate en tu mundo interno, evita distraerte en las cosas externas, cultiva tu estado mental, prioriza tu atención en lo que es importante para ti, permítete ser más efectivo y afectivo, y responsable en la vida.

 

Jamás dejes de crecer y de aprender en la vida. Todo depende de ti en tu desarrollo personal. Lo que te rodea también debe ayudarte a ser mejor. 

 

domingo, 28 de diciembre de 2025

NADA PERMANECE

 

 

NADA PERMANECE

Te invito a esta reflexión sobre la vida ¿Qué haces cuando alguien te regala algo maravilloso? Ojo, maravilloso solamente para ti, porque para alguien más, quizá, no pueda tener el mismo significado. Pero, para ti, sí tiene significado y sentido. La pregunta que sigue es ¿Qué lo hace extraordinario para ti? A parte del valor monetario o no que pueda tener, ¿sabes?, el significativo es que, tú le das el verdadero valor imaginario o real a dicho regalo. Es un regalo y punto. Un regalo no se discute, o ¿sí?

 

La vida es un regalo. Lo sabemos. Cada año es un nuevo regalo. También lo sabemos. Pero, decir que cada año es una repetición del año anterior, no un regalo. Porque estamos repitiendo el regalo. Ahora, tengamos presente que, la vida evoluciona en cada instante, esa es la magia de la existencia. Todo se renueva. Todo cambia. “Nada permanece”, es una frase que se le atribuye al filósofo griego Heráclito de Éfeso, pues, dice que, todo está en constante flujo y cambio.

 

¿Qué dice Heráclito de Éfeso? (540 – 480 a.C) “Todo fluye”, el cambio, el movimiento, la renovación, el fluir es la esencia de la realidad. La energía está en constante transformación, tanto en el hombre, la naturaleza y el universo. Que existen los opuestos para el equilibrio, y son la razón de ser del constante cambio, el “motor”: vida – muerte, día – noche, bien – mal, principio – fin. Y su ejemplo extraordinario fue: “Nadie puede bañarse dos veces en el mismo río”

 

La frase anterior, la podemos aplicar al continuo cambio que está experimentando tanto el cuerpo, la mente, los sentimientos, la conducta, el comportamiento de las personas, los animales y la propia naturaleza. Por lo tanto, ¿a qué y por qué nos aferramos a las personas, los animales y las cosas? ¿Qué nos puede sostener en esta existencia? ¿Qué es lo que más angustia a muchos? ¿Cómo podemos detener el tiempo? No hay nada que podamos hacer. Todo se renueva.

 

Pensamos que cada año que empezamos, es o será algo totalmente distinto, y siempre traerá novedades y nuevas oportunidades para la vida, la familia y la comunidad, pero, en realidad nada nuevo empezamos, esa es nuestra percepción de la realidad, porque todo es continuidad, es más, nosotros somos continuidad, no puntos separados. Somos energía y unidad en el tiempo y espacio. La vida es continuidad y eso es maravilloso. Nada es lo que parece.

 

Esa es la magia de la vida, darles creatividad a nuestras posibilidades de existir, y creer que, es algo nuevo para nosotros y para los demás. Lo creamos y lo creemos, o viceversa, lo creemos y lo creamos. Es una facultad maravillosa del ser humano. Creer – crear. Crear – creer. Y sin darnos cuenta, consciente o inconscientemente, en el diario vivir estamos haciendo realidad este binomio. Es lo que llamamos “mente abierta” y sentido trascendente de la vida.

 

Somos creativos (la semilla) y creadores (el jardín). En este ejemplo, el creativo, tiene la idea original, es decir, la chispa, la imaginación, la proyección, la idea; y el creador, es el ejecutador que, materializa y concreta, hace posible la idea en la vida o en la realidad, todo esto con disciplina y constancia. En este sentido, todos somos creadores y creativos, pero, tengamos en cuenta que, no toda creatividad puede convertirse en realidad. Tú tienes el poder para ello.

 

Todo tiene sentido cuando la iniciativa parte de uno mismo, porque le damos razones e ideas a la vida personal, no a la de los demás, por ello, nada es en la vida, sin nuestra propia aprobación, somos los responsables de nuestra vida y de nuestras relaciones. Esta es una de las grandes razones de nuestra existencia, las decisiones que tomamos y asumimos, nos hacen seres inteligentes y únicos en su naturaleza. También se le llama libertad de pensamiento.

 

Empezar cada año algo nuevo, todo está en nuestra mente todos los días y en cada instante, porque los instantes siempre permanecen en la memoria. Y los instantes son casi eternos hasta que “despertamos” a la realidad. ¿Cuánto tiempo pasó? Quizá fueron unos dos o tres segundos y fueron maravillosos. Y volvemos a lo nuestro, a lo que estábamos haciendo, y de repente todo desapareció de la mente. Algunos lo llaman inspiración, es un chispazo, una corazonada.

 

Recuerda que, las cosas más grandiosas de la vida, son simples, vivenciales y llenas de experiencias maravillosas, es decir, simplemente apasionantes, por ejemplo, por la mañana cuando abres los ojos, y eres plenamente consciente de tu existencia por un nuevo día. O cuando estas en el campo y presencias un atardecer y unas gotas de lluvia que caen sobre tu rostro, y disfrutas con una sonrisa de ello. Esto es la simplicidad de la vida y del existir. Somos instantes.

 

Admiro tu capacidad de creer y de crear. Y no importa si es solo un instante. Que seas capaz, y no dudo que tienes la capacidad para ello, de creer y de crear algo maravilloso, extraordinario, fabuloso para ti y para los que amas, y lo que te rodea.

 

 

jueves, 25 de diciembre de 2025

SOBRE JESÚS

 


SOBRE JESÚS

Jesús de Nazaret, figura central del cristianismo, nació alrededor del año 4-6 a.c. en Belén, Judea, de María y José, en circunstancias humildes anunciadas por ángeles a pastores y magos de Oriente. Su nacimiento, virginal según la tradición cristiana, cumple profecías mesiánicas del Antiguo Testamento.

INFANCIA Y JUVENTUD

Huyendo de Herodes, la familia se refugió en Egipto antes de asentarse en Nazaret, Galilea. A los 12 años, Jesús impresionó a los doctores del Templo en Jerusalén con su sabiduría. Vivió como carpintero hasta los 30 años, en una vida sencilla y obediente.

 BAUTISMO Y TENTACIÓN

Alrededor del año 27-29 d.c., Juan el Bautista (su primo) lo bautizó en el Jordán, donde descendió el Espíritu Santo y una voz divina lo proclamó Hijo amado. En el desierto, ayunó 40 días y resistió tentaciones de Satanás, afirmando su misión divina.

 MINISTERIO PÚBLICO

Durante unos tres años, Jesús predijo el Reino de Dios por Galilea, Samaria y Judea. Eligió a 12 apóstoles, incluyendo pescadores como Pedro y Andrés. Sus enseñanzas, como el Sermón del Monte con las Bienaventuranzas, enfatizaban amor al prójimo, perdón, humildad y desapego material.

 MILAGROS Y PARÁBOLAS

Realizó numerosos milagros: curó enfermos, ciegos y leprosos; calmó tormentas; multiplicó panes y pescados; resucitó a muertos como Lázaro. Usó parábolas como el Buen Samaritano o el Hijo Pródigo para ilustrar misericordia y arrepentimiento.

 PASIÓN Y MUERTE

Entrada triunfal en Jerusalén en Domingo de Ramos, traicionado por Judas por 30 monedas. Juzgado por el Sanedrín y Poncio Pilato, flagelado y crucificado en el Gólgota alrededor del 30-33 d.c., exclamando "Padre, perdónalos" y "Dios mío, ¿por qué me has abandonado?". Murió entre las 3 y 6 pm, su cuerpo sepultado en tumba nueva.

 RESURRECCIÓN Y ASCENSIÓN

Al tercer día, resucitó, apareciendo a María Magdalena, discípulos y más de 500 personas durante 40 días. Envió a los apóstoles a predicar el Evangelio universalmente y ascendió al Cielo desde el Monte de los Olivos. Su vida inspira fe en la salvación eterna, amor y esperanza para millones.

 ORACIÓN FINAL

Jesucristo, Príncipe de la paz, Señor y Dios mío, Rey del universo que, con tu Palabra poderosísima, todo es y todo existe. Agradecido siempre. Así sea.

 

 


VERGÜENZA

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