AUTODESCUBRIMIENTO Y AUTOCONFIANZA
"No hay nada noble en ser superior a tu prójimo; la verdadera nobleza es ser superior a tu yo interior", frase sobre la nobleza de Ernest Hemingway. En las sesiones que realizo con las personas
que dialogan conmigo, lo que otros llaman terapias con los pacientes, como sinónimo de "enfermos". No
comparto ese lenguaje porque me parece despectivo, es opinión personal,
como cuando vas al hospital y no tienes nombre sino un número, “que pase el
número 13 …” (eso es despersonalización, te quitaron el nombre por un número),
me explico, ya no eres alguien – persona – sino algo – objeto – que tratar. Parece
que la consigna en los centros, es robotizarte o automatizarte, por eso la
insensibilidad de muchos profesionales dedicados a la salud, porque ellos mismos están
“aburridos” de su propia rutina. Muchos centros tienen energía de cementerio, lúgubre y
frío.
Parecido al lenguaje que algunos docentes usan
para referirse al adolescente y jóvenes, y cuando dudan qué palabras usar,
muchos prefieren el apellido, cuando lo más correcto es el nombre, éste dice
más que lo primero; entonces con actitud de dominio dicen, el “alumno Beltrán”
o “estudiante Risco”, el primero, parece decir que, es más dependiente porque
necesita ser “alimentado”, y el segundo, parece decir que, es más autónomo y
dado a su propio aprendizaje. Resalto que, lo más importante que se tiene es el
nombre. Ojo, la automatización también se da en la educación, te dicen:
memoriza las 80 preguntas de ingreso y listo, aunque no pienses ni reflexiones.
El valor más fundamental es pensar y expresarme libremente. "Aprender sin pensar es inútil, pensar sin aprender es peligroso" Confucio, filósofo chino.
De semejante modo cuando, los niños pequeños
lloran si tienen hambre u otra necesidad, y necesitan ser alimentados o
atendidos. En forma de broma, se podría decir, el niño de ayer, dice:
Tetaaaaaaaa, tetaaaaaaaaa, y le dan su teta, glu, glu, glu; feliz disfrutando
su alimento y centrado en lo que recibe su estómago. Y, por otro lado, el niño
de hoy, hace su berrinche como se le da gana, y dice: Celulaaaaaaar,
celulaaaaaaaaaaar, y le dan su celular; feliz disfrutando de su excelente
distractor y centrado en las imágenes que recibe como estímulo momentáneo. Cada
madre y padre de familia, son los modelos de formación en la vida de sus hijos.
Los hijos son reflejos de sus padres. Algunos son denigrados y otros son
transcendidos. Cada cual recibe lo que da. Ley de la vida.
Lo que parece broma, influye tremendamente en
el desarrollo de la percepción de la persona, hemos sido disciplinados o
indisciplinados o condicionados desde pequeños en el hogar, cada familia tiene
su propia manera de criar y educar a sus hijos, y éstos hacen lo mismo con la
próxima generación, modificando alguna tradición o forma de ver la vida; y ni
que hablar de la educación en la escuela, el colegio y la universidad, donde
toda la información que se recibe, te educa o te bloquea, te hace señor de ti
mismo o esclavo de otros, te libera o te cierra nuevas visiones u oportunidades
sobre los valores de la persona y la sociedad. Como resultado de toda esa
“información” encuentro, un/a joven integrad@ o confundid@ en su personalidad. Suena
irónico, pero, en ambos casos ¡¡¡ Hicieron un gran trabajo!!!
Dialogar o dialogando, como digo al inicio de
esta reflexión, porque eso es lo más importante en una sesión, encontrase
consigo mismo, es expresar lo que se lleva dentro y lo que atormenta a algunas
personas. Basta hacer unas preguntas bien orientadas y la expresión como la
corriente fluye. Toda energía fluye en muchas direcciones emocionales que
pueden estar estancadas y necesitan ser liberadas. Cuanta rabia, cuanto dolor, cuanto
odio, cuanta sed de venganza, cuanta desilusión, cuanta autodestrucción, cuanto
desamor. La misma persona encontrará por donde canalizar esa fuerza escondida,
que parece desconocida, pero, en realidad no es así, simplemente estaba oculta
e inconsciente. Carlos Santana, nos lo dice de modo alegre: "Si llevas alegría en tu corazón, puedes sanar en cualquier momento". Como decir “desperté”.
Muchos se “sueltan” y cuentan todo lo que
estaba estancado e impedía su propio desarrollo y armonía en la vida. Mi labor es
estar atento a lo que expresan, a las palabras, el tono, la fuerza, la
vibración, algún gesto, alguna emoción, alguna energía que acompaña a lo que se
dice y a lo que no manifiestan. Recuerda que, cada persona es un mundo de
impresiones y de sensaciones. Cada persona es un acontecimiento personal y
colectivo. Cuarenta mil personas miran el mismo partido de fútbol y cada uno
piensa distinto de los jugadores y del árbitro. Cada cual juzgará según su
propia interpretación de los acontecimientos, y de cómo le agrade o le
desagrade lo que vive y siente. Así somos los humanos de espontáneos e impredecibles
para nosotros mismos y para los demás.
Somos íntimamente, amigos y enemigos
conviviendo en una casa que se llama cuerpo. A veces alegres y en otras
llorando. A veces somos libres y esclavos de ello. A veces vibramos con la vida
y en otras con la muerte. Cuando manifestamos lo que vivimos y sobre todo, lo
que nos agrada y no nos hace felices, no necesitan “receta”, la misma persona tiene
la obligación y debe encontrar lo “escondido” o la salida dentro de su persona
o de su propio laberinto. En otras palabras, tu deber es encontrar tu propio
empoderamiento, tu poder interno. La capacidad de encontrarte consigo mismo. En
eso consiste una sesión. "El coraje es resistencia al miedo, control del miedo, no ausencia de miedo" palabras de Mark Twain. Liberarte de tus propias cadenas o de tus miedos más
profundos.
La reconocida actriz y presentadora de
televisión, Ellen DeGeneres, nos dice unas palabras que, tienen que ver con el
sentido de lo expresado: “La verdadera belleza no tiene que ver nada con el
color de tus ojos o de tu cabello; la verdadera belleza tiene que ver con el
tipo de ser humano que eres, con tus principios y con tu orientación ética”.
Es decir, la verdadera riqueza es interna, nada más y nada menos, tus más
íntimos secretos están bien guardados en y por ti. Que pueden aflorar en todo
momento, cuando algún mecanismo, también interno, lo saca a la luz,
deliberadamente dialogando, con la confianza – importantísimo – que eso libera
y sana el alma y el cuerpo. Aquí una frase apropiada: “Una bella mujer y/o
un hermoso varón, es una persona, no un cuerpo”.
Uno simplemente es un “facilitador” de tu
propio encuentro personal e íntimo. Nada está fuera sino dentro de ti. Y
encontrarse consigo mismo, es el temor de mucha gente. Hay verdaderos
descubrimientos de tesoros escondidos o de fantasmas volando que, necesitan
salir y ser liberados por la propia persona. Ese es el diálogo o cultivo interno.
Las preguntas van orientadas, necesariamente, a encontrarse la persona con su
yo más interno. No hay ningún secreto y nada imposible. Cuando rompes y abres
tu propio caparazón que te “protegía”, algo extraordinario sucede en ti, claro
que eres vulnerable, pero, sobre todo, conscientemente libre de ti mismo. Conviértete nos dice Confucio, en "el hombre que mueve montañas comienza cargando pequeñas piedras".
Debes estar más consciente en ti mismo, debes
estar más centrado en ti, debes estar más atento a ti mismo, debes ser más
amable contigo mismo y debes ser más íntimo contigo mismo. “La fe en uno
mismo es el mejor y más seguro camino”. Esta es la verdadera profundidad
del autoconocimiento y la autoconfianza. Nada más actual en un mundo donde
mucha gente termina despersonalizada, perdiendo sus propios valores personales
y familiares. Nada más desagradable que la dependencia, y la más destructiva de
todas, es la emocional. Es la que destruye tu estructura mental y la forma de
cómo te percibes. Charles Darwin, con su capacidad analítica y observadora sobre la naturaleza, dice: "No sobrevive la especie más fuerte, ni la más inteligente, sino la que mejor responde al cambio".
Es una forma de esclavitud que se paga
demasiado caro, destruyendo la propia vida, a todo esto, pues, la lección es, aprende
más sobre ti mismo, tus fortalezas y debilidades, y aunque parezca difícil
escuchar y entender, abre el entendimiento: “Si ella o él te dice que ya no
hay química, es porque está haciendo experimentos con otro tubo de ensayo”. Qué
más sinceridad necesitas para ser libre y alejarte de quien no te valora como
mereces. Aprende a darte tu lugar con respeto y amor. Sé valiente. “Deja de
mendigar” y mucho menos amor de los demás. "No busques ser un hombre de éxito, sino más bien un hombre valor". Albert Einstein. Y aunque parezca curioso, lo segundo atrae irremediablemente lo primero.
Alguien me preguntó, Mike, ¿a ti nunca te han traicionado? Claro que sí. ¿Y cuál fue tu reacción o aprendizaje? Ambas cosas fueron. Gracias vida. Porque entendí que, nadie debe estar por encima de mí y que toda relación es horizontal no vertical. Debía amarme más. Conocerme más. Valorarme más. Ser mucho más feliz conmigo mismo. Descubrir lo que realmente me llena de felicidad. Toda aventura siempre deja una verdad, puede ser dolorosa, pero, necesaria para tu desarrollo en la vida. "No me juzgues por mis éxitos, júzgame por las veces que me caí y volví a levantarme", valientes palabras de la vida de Nelson Mandela. Si entiendes esto, has dado un gran paso en tu crecimiento humano. Nada de rencores. Nada de venganzas.