MARÍA DE MAGDALA…
…A LOS POBRES SIEMPRE LOS TENDRÁN
CON USTEDES…
Existen diversos
tipos de pobreza: material – espiritual – intelectual – valores – absoluta –
relativa – estructural – coyuntural – rural – urbana – infantil – voluntaria – digital,
etc. Es una tremenda utopía pensar acabar con ella. Pero, ante todo, de qué
tipo de pobreza hablamos, de qué pobreza hablan algunos políticos que saben perfectamente
cómo engañar a la gente. El ser humano no es perfecto, jamás lo será. La gente
que trabaja honradamente y hace riqueza, es libre de compartir lo que tiene. Pero,
no les robes para dar a los “pobres”.
Que haya mejores condiciones de vida personal, familiar y social, como mejor trabajo – salario. Bienestar – salud. Educación – libertad de expresión, etc., totalmente de acuerdo, se deberían orientar las políticas a ello. Pero, engañar diciéndole a la gente que acabarán con su pobreza, es un engaño miserable, claro que sí, acabarán matándolos de hambre y abandono. ¿Por qué tenemos que ser "iguales" a los otros? ¿Iguales en qué y para qué? Con todo respeto: No quiero ser como tú. No deseo lo que tú tienes. Y tampoco me encasilles en tus reducidas ideologías de antaño y sin visión.
No más
pobres en un país ricos. ¿Quién acabo con su pobreza? Él y su familia, dejaron
de ser pobres ¿A costa de qué o de quién? En su círculo no había amigos, sino cómplices.
Para ellos, el término honestidad y trabajo no existe. La coima, el robo, la
complicidad, el derroche del dinero ajeno, es el pan de cada día. Y la ambición
desmedida de enriquecerse a costa de los demás, típico de gente sin autoestima,
sin valores y sin un ápice de vergüenza, lo llevó hasta donde está hoy. ¿La gente que le creyó salió de la pobreza?
No. Ah. Claro, él sí.
La
tradición bíblica vincula la historia de la mujer que lava y unge los pies de
Jesús con tres relatos principales que a menudo se entrelazan o confunden:
1. LA MUJER
PECADORA (EVANGELIO DE SAN LUCAS 7, 36-50)
En casa del
fariseo Simón, una mujer conocida en la ciudad como pecadora se acerca a Jesús.
Llora, moja
sus pies con sus lágrimas, los seca con sus cabellos y los unge con perfume.
Jesús
perdona sus pecados debido a su gran amor y fe.
Nota
bíblica: El texto
de Lucas no menciona el nombre de esta mujer, aunque la tradición popular la
identificó durante mucho tiempo con María Magdalena (sin base histórica directa
en los evangelios).
2. MARÍA DE
BETANIA (EVANGELIO DE SAN JUAN 12, 1-8 Y MATEO/MARCOS)
Seis días
antes de la Pascua, en Betania, María (hermana de Lázaro y Marta) toma un
costoso perfume de nardo puro.
Unge los
pies de Jesús y los seca con sus cabellos, llenando la casa de fragancia.
Jesús
interpreta este acto como una preparación para su sepultura.
3. ¿QUIÉN
FUE MARÍA MAGDALENA?
Según los
relatos bíblicos y los evangelios, María Magdalena fue una fiel seguidora de
Jesús de quien este expulsó siete demonios.
Fue testigo
de su crucifixión, de su sepultura y la primera en verlo resucitado.
La Biblia
no señala que ella fuera la pecadora anónima que lavó sus pies con lágrimas, ni
tampoco que fuera una prostituta.
LA CRÍTICA DE JUDAS AL ACTO DE BONDAD DE MAGDALENA.
Cuando
Judas Iscariote critica el acto alegando que el perfume debió venderse para dar
el dinero a los pobres, Jesús defiende firmemente a la mujer con las siguientes
palabras (registradas principalmente en el Evangelio de Juan 12, 7-8 y Mateo
26, 10-13):
"Déjala;
para el día de mi sepultura ha guardado esto." Jesús le da un sentido profético a la acción, explicando que ella está
preparando anticipadamente su cuerpo para la muerte.
"Porque
a los pobres siempre los tendrán con ustedes, pero a mí no siempre me
tendrán." Aclara que ayudar a los necesitados es un
deber constante, pero su tiempo terrenal con ellos es limitado.
"¿Por
qué la molestan? Ha hecho una buena obra conmigo." Reprende directamente la hipocresía de la crítica y resguarda la
devoción de la mujer.
"Dondequiera
que se predique este evangelio... también se contará lo que esta ha hecho, para
memoria de ella."
Promete que
su generosidad será recordada por siempre en todo el mundo.
El relato
de Juan añade además un detalle histórico: Judas no decía esto porque le
importaran los pobres, sino porque era un ladrón, tenía la bolsa del dinero y
robaba de lo que echaban en ella.
VERDADERO DE SIGNIFICADO DE: “A LOS POBRES SIEMPRE LOS TENDRÁN CON
USTEDES, PERO, A MI NO…”
El
verdadero significado de esta frase de Jesús ha sido malinterpretado a veces
como un desinterés por la pobreza, pero en su contexto histórico, teológico y
cultural significa todo lo contrario.
El
significado se divide en tres puntos clave:
1. UNA
REFERENCIA DIRECTA A LA LEY DE MOISÉS (DEUTERONOMIO 15, 11)
Al decir "a
los pobres siempre los tendrán con ustedes", Jesús no está
siendo indiferente, sino que está citando textualmente el Antiguo Testamento.
El pasaje completo de la ley judía dice: «Porque no faltarán menesterosos
en medio de la tierra; por eso yo te mando, diciendo: Abrirás tu mano a tu
hermano, al pobre y al menesteroso en tu tierra».
El
significado:
Jesús les
recuerda que la ayuda a los pobres es una obligación permanente y constante
para el creyente. No es algo que se solucione con un solo acto; siempre habrá
oportunidad de hacerles el bien.
2. LA
URGENCIA DEL MOMENTO (LA PRIORIDAD DE SU MISIÓN)
Jesús
establece una escala de prioridades basada en el tiempo. A los pobres los
tendrán siempre, pero a Él le quedaban apenas unos días de vida antes de ser
crucificado.
El
significado:
Era un
momento histórico único e irrepetible. El acto de María no era un "desperdicio",
sino una despedida profética y un reconocimiento de quién era Él antes
de morir.
3. UNA
DENUNCIA A LA HIPOCRESÍA DE JUDAS
El
Evangelio aclara que a Judas no le importaban los pobres, sino el dinero.
El
significado:
Jesús
expone que Judas usaba la causa de los pobres como una excusa moralista
para criticar un acto de amor puro. Jesús prioriza la sinceridad del corazón y
la adoración por encima de la filantropía falsa.
En resumen,
la frase significa que el amor a Dios y el amor a los pobres no compiten
entre sí. La devoción a Jesús (el perfume) es lo que debe inspirar el
servicio continuo a los necesitados, el cual nunca debe usarse como un
argumento para atacar la generosidad de los demás.
¿QUIENES SON REALMENTE LOS POBRES? LA POBREZA TIENE SIGNIFICADOS DIVERSOS,
PERO, SIEMPRE EXISTIRAN POBRES.
Para
responder quiénes son realmente los pobres y por qué la pobreza es una
realidad persistente, pero con diversos rostros, es necesario analizar el
concepto desde dos dimensiones fundamentales: la perspectiva social, económica
y humana, y la perspectiva teológica y espiritual a la que aludía Jesús.
1. LA
PERSPECTIVA SOCIOLÓGICA: LA POBREZA DE RECURSOS Y DERECHOS
Desde el
punto de vista del desarrollo humano, la pobreza va mucho más allá de la falta
de dinero. Los organismos internacionales y los sociólogos la definen a través
de dos variables:
Pobreza
Absoluta y Multidimensional:
No son solo
quienes carecen de ingresos, sino quienes no tienen acceso a sus derechos
fundamentales: alimentación nutricional, agua potable, vivienda digna,
salud, educación y seguridad. Ser pobre es vivir en un estado de vulnerabilidad
donde cualquier crisis (enfermedad, desempleo) se vuelve catastrófica.
Pobreza de
Exclusión y de Oportunidades:
El
economista Amartya Sen define la pobreza como la privación de capacidades.
Los pobres son las personas a las que la sociedad les niega las herramientas
básicas para desarrollar su potencial humano y elegir su propio destino.
Por qué
siempre existirá (en este sistema):
Mientras
las estructuras globales generen desigualdad en la distribución de recursos,
acaparamiento y falta de oportunidades equitativas, la pobreza material seguirá
mutando y persistiendo.
2. LA
PERSPECTIVA EVANGÉLICA: LOS "ANAWIM" Y LA POBREZA DE ESPÍRITU
En el
contexto de la frase de Jesús y de la Biblia, la palabra "pobre"
tiene un trasfondo hebreo muy profundo que ayuda a entender quiénes son
realmente:
Los Anawim
(Los encorvados o humillados):
En el
Antiguo Testamento, este término se usaba para referirse a los desposeídos, las
viudas, los huérfanos y los extranjeros. Eran aquellos que no tenían poder
político, económico ni social para defenderse a sí mismos.
La pobreza
como total dependencia de Dios:
Debido a
que los Anawim no tenían riquezas materiales ni influencias
humanas en las que apoyarse, su única opción era confiar ciegamente en la
justicia y la provisión de Dios. Por eso, en los Evangelios, Jesús los llama "bienaventurados".
Los pobres
de espíritu:
Ser "pobre
de espíritu" (Mateo 5, 3) no significa falta de inteligencia o
cobardía. Significa reconocer la propia indigencia espiritual: saber que
ante Dios no tenemos méritos acumulados, monedas espirituales ni orgullo con
qué comprar la salvación. El "rico espiritual" es el
soberbio (como los fariseos) que cree que no necesita cambiar nada; el "pobre"
es el que se sabe necesitado de gracia.
CONCLUSIÓN:
¿QUIÉNES SON REALMENTE?
Realmente, los
pobres son aquellos que experimentan la carencia en cualquiera de sus formas.
Hay quienes
sufren una pobreza material severa (falta de pan, techo y justicia), y
hay quienes sufren una pobreza existencial o espiritual (soledad, vacío,
falta de sentido o soberbia). Cuando Jesús dice que "a los pobres
siempre los tendrán con ustedes", une ambos mundos: nos recuerda
que la fragilidad humana, la injusticia del mundo y la necesidad de compasión
mutua son constantes de la historia. Por tanto, el llamado a "abrir
la mano" al necesitado nunca expira.
¿EXISTE IDEOLOGÍA ALGUNA, QUE MAS O MENOS SE ACERQUE A ACABAR CON LOS
POBRES? ¿O ES SIMPLEMENTE UNA FALASIA DE ESPERANZA?
El debate
sobre si alguna ideología puede acabar con la pobreza o si es una quimera ha
dividido a filósofos, economistas y políticos durante siglos. No existe un
consenso absoluto sobre una única ideología que lo logre, ya que los distintos
sistemas proponen caminos opuestos basados en sus propias visiones de la
naturaleza humana y la economía.
Para
evaluar si es una meta alcanzable o una "falacia de esperanza",
los científicos sociales suelen analizar cómo abordan este problema las grandes
corrientes ideológicas:
1. EL
CAPITALISMO Y EL LIBERALISMO ECONÓMICO
La premisa: Se fundamenta en el libre mercado, la propiedad privada y la
acumulación de capital.
Cómo aborda
la pobreza: Sus defensores argumentan que la libertad de
empresa y el crecimiento económico son los motores más eficientes para reducir
la pobreza material. Sostienen que, al generar riqueza, esta termina "goteando"
hacia toda la sociedad, creando empleos y oportunidades.
La crítica: Quienes lo cuestionan señalan que el capitalismo tiende de
manera natural a concentrar la riqueza en pocas manos, lo que reduce la pobreza
extrema en muchos casos, pero dispara la desigualdad social y la exclusión de
los sectores más vulnerables.
2. EL
SOCIALISMO Y EL COMUNISMO
La premisa: Busca la abolición de las clases sociales, la colectivización de los
medios de producción y la intervención del Estado en la economía.
Cómo aborda
la pobreza: Propone eliminar la pobreza de raíz
erradicando la explotación laboral y distribuyendo los recursos de manera
equitativa. El objetivo es que el Estado garantice a cada ciudadano la
satisfacción universal de sus necesidades básicas (vivienda, salud, educación,
alimentación).
La crítica: Sus detractores señalan que los intentos históricos de
aplicar modelos comunistas centralizados a gran escala a menudo sofocaron la
iniciativa individual, generaron ineficiencia económica crónica y terminaron
distribuyendo la escasez en lugar de la riqueza, limitando además las
libertades individuales.
3. LA
SOCIALDEMOCRACIA Y EL ESTADO DE BIENESTAR
La premisa: Combina una economía de mercado capitalista con una fuerte regulación
estatal y un sistema robusto de redes de seguridad social.
Cómo aborda
la pobreza: Busca corregir los excesos del capitalismo
mediante impuestos progresivos que financien servicios públicos universales y
de alta calidad. Los modelos de los países nórdicos (como Dinamarca o Suecia)
suelen citarse como ejemplos donde se han logrado los niveles más bajos de
pobreza monetaria y mayor equidad social.
La crítica: Se argumenta que este modelo requiere un crecimiento
económico alto y constante para sostenerse, y que una carga impositiva excesiva
puede desincentivar la inversión o volver al sistema fiscalmente insostenible a
largo plazo ante crisis demográficas o económicas.
¿ES
ENTONCES UNA FALACIA DE ESPERANZA?
Muchos
pensadores y analistas coinciden en que erradicar la pobreza por completo
enfrenta tres grandes realidades:
La
definición mutante de pobreza:
A medida
que las sociedades avanzan, los estándares de lo que se considera una vida
digna cambian. Lo que hoy se considera pobreza en un país desarrollado (por
ejemplo, falta de conectividad digital o acceso a educación superior) difiere
de la pobreza extrema en otras regiones. Por ende, la meta se mueve
constantemente.
La
imperfección de los sistemas:
Ninguna ideología
pura ha demostrado ser infalible, pues todas operan bajo la gestión humana, la
cual es susceptible a la corrupción, la burocracia, el egoísmo o la mala
administración de los recursos.
El enfoque
pragmático actual:
En el
debate contemporáneo, la tendencia de los organismos internacionales (como el
Banco Mundial o la ONU) no es apostar por una ideología cerrada, sino por
políticas públicas pragmáticas. Esto incluye combinar la generación de riqueza
del libre mercado con instituciones democráticas sólidas, educación de calidad
e intervenciones sociales específicas.

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