Un gran pastor, amigo y padre con sus acertadas y
sencillas orientaciones. El genial y siempre recordado, Ignacio Muguiro S.J con
su oratoria persuasiva, homenajeando a la bellísima y humilde María Santísima,
y recordando los inicios de su vocación sacerdotal.
Ignacio
era de una claridad mental impresionante. Sus charlas o clases o disertaciones
o retiros eran de una profundidad grandiosa. Todas ellas cargadas del propio
testimonio y amor de Cristo, su gran Maestro, de quien se “enamoró” desde que
era niño. Pues, venía de una familia muy devota de Jesús y María.
Era
un sacerdote súper amigable, cercano, empático, una gran confesor y orientador
de los jóvenes. Con su caminar lento, pero decidido y fuerte en sus luchas
internas. Había “domado” un carácter irascible con el paso de los años. Tenía
las “marcas” de sus batallas espirituales. Un gran soldado de Cristo, al estilo
de Ignacio de Loyola.
Tenía
una gran sublimidad cuando hablaba de Cristo y de su madre. Había algo especial
en su palabra cuando hablaba de sus inicios en el sacerdocio. De una gran
memoria para improvisar algunos casos para ilustrar sus intervenciones. Siempre
estábamos pendientes de sus argumentos simples, pero, llenos de contenido
espiritual.
Era
un hombre de bien, de una gran personalidad, era lo que el mismo llamaba “un
buen tipo”. Un lenguaje caballeresco, del andante, del aventurero, del que
desafía toda lógica y conducta. Nunca calificaba algo mal hecho, simplemente te
observaba y esbozaba una sonrisa. Sabías que no iba a juzgarte.
Hombre
de Eucaristía, había comprendido el amor de Cristo en su vida. Vivía toda
Eucaristía. Era la simpleza del compartir a Cristo en sus manos como amigo y
Maestro. Daba a Cristo. Vivía a Cristo. Amaba a Cristo. Se identificaba con
Cristo. Dio su vida por Cristo. Porque fue su única manera de entender lo
eterno hecho pequeño en sus hermanos.
Bendiciones
hasta la eternidad grande sacerdote de Cristo.
Hola. Estoy convencido que, el misterio
más grande de la vida, es la vida misma. Y así como hay una Trinidad divina,
también existe una trinidad humana: cerebro, corazón e intestinos, por eso el
ser humano es tremendamente poderoso, relacionado con lo que llamamos la mente,
la emoción y el sentimiento.
Por lo tanto, la vida es una
maravillosa experiencia personal, que a veces es a colores, en otras, blanco y
negro, estos contrastes hacen de ella una pintura única. Es un regalo, y como
un don se agradece, porque solamente, Alguien que tiene Vida puede darla, pero,
aquí sucede algo curioso, el contraste desaparece, porque la Fuente de la vida
nunca se agota, porque salimos de ella y a ella volvemos.
En ese sentido, esta excelente
experiencia humana llamada existencia, nos permite entender que somos y
pertenecemos al Todo, porque todo fue creado por Él y para Él. Y el secreto de
la vida está en que, eres tú, el pintor, el que, usando la imaginación y el
corazón, crea cuadros instantáneos y eternos.
Si bien hay una Mente creadora, sin
embargo, sigues tú siendo el creador, para ello se te dio cualidades y
habilidades extraordinarias. Aquí radica la experiencia maravillosa de la vida.
Sonríele y agradécele porque es un Regalo que, el Autor de Vida te concedió,
para disfrutarla y bendecirla en el servicio a los demás.
Gracias, querido Jesucristo. Fuente de
la vida divina y humana. Gracias por la suma de los pequeños momentos, llenos
de emoción y de memoria que hacen agradable el diario vivir. Namasté.
La
devoción al Señor de los Milagros se origina en el siglo XVII, en
la época colonial, tras un devastador terremoto en Lima. Aunque ya existía un
culto pequeño, este estaba limitado a afrodescendientes e indígenas
esclavizados que vivían en las afueras de la ciudad.
«La
devoción al Señor de los Milagros se convirtió en un referente central»,
menciona la historiadora, quien destaca que esto se debió, en gran parte, a la
influencia del poder político. El virrey Manuel de Amat y Junyent, al
frecuentar la Iglesia de las Nazarenas, marcó un hito en su popularidad.
La presencia de figuras políticas como el virrey y la virreina motivaba
a más personas a participar en las ceremonias. Así la creencia fue creciendo.
CRECIMIENTO DE LA DEVOCIÓN EN LA REPÚBLICA
Años
más tarde, durante la República, el expresidente Augusto Leguía permitió que la
procesión del Señor de los Milagros, que anteriormente se realizaba únicamente
alrededor de la Iglesia de las Nazarenas, ingresara a la Plaza Mayor de
Lima. De acuerdo con Arrelucea, este momento es crucial. “Él presenta sus
respetos, ofrece un arreglo floral y reza, marcando el inicio de una etapa en
la que este culto comienza a convertirse en un fenómeno nacional”, añade.
Desde
la época de Leguía, todos los presidentes del Perú han rendido homenaje al
Señor de los Milagros, con ofrendas florales. Esta práctica se ha extendido al
Congreso y a otras instituciones del Estado.
Creencia
que traspasa fronteras
Actualmente,
la imagen del Señor de los Milagros se ha consolidado como un símbolo sagrado y
representativo de la peruanidad. Según el presbítero Marco Martínez,
director del Centro de Asesoría Pastoral
Universitaria (CAPU), “esta devoción ha
dejado una huella profunda en la religiosidad del pueblo peruano, trascendiendo
fronteras geográficas y culturales”, añade.
La migración
peruana ha ampliado esta tradición, ya que cada migrante lleva consigo su bagaje
cultural, incluida su fe. Esto se traduce en procesiones en lugares como
Paterson, Nueva Jersey y Santiago. Además de la religión, otros aspectos de la
cultura peruana, como la gastronomía y la música criolla, también se integran
en estas nuevas comunidades.
TRADICIONES DEL SEÑOR DE LOS MILAGROS
1. La procesión del Señor de los Milagros
La
procesión del Señor de los Milagros se celebra en tres fechas
principales cada octubre en Lima. Aunque hay procesiones
en diversas ciudades del país, muchos creyentes viajan a
la capital para acompañar al Cristo crucificado, lo que refleja
la unidad entre los fieles.
Maribel
Arrelucea señala que “existen familias que lo dejan todo —el trabajo y sus
obligaciones— para asistir a la procesión, un fenómeno característico de las
sociedades tradicionales de América Latina”. Esta veneración también se
convierte en un pretexto para reunirse con la familia, compartir la gastronomía
peruana y disfrutar del evento.
2. El uso del color morado
Según
el P. Marco Martínez, el color morado en la
liturgia simboliza la penitencia. Al vestirlo, las personas
expresan arrepentimiento, anhelo de cambio y un proceso de conversión
espiritual. Para los devotos del Señor de los
Milagros, el hábito morado representa una identificación con el dolor y el amor de Cristo.
En el Perú, además, esta vestimenta se asocia con el agradecimiento por
los milagros recibidos, lo cual fortalece el vínculo entre la
fe y la gratitud.
Durante el mes morado, es habitual ver a los
cargadores, las sahumadoras y las cantoras luciendo trajes morados en la
procesión.
Las
mujeres visten tradicionales hábitos morados con velos blancos. Los hombres
llevan capote y túnica del mismo color, complementados con un cordón blanco, en
señal de veneración y respeto hacia la imagen que portan.
Otra
práctica común desde el 1° de octubre es que los creyentes vistan trajes
morados durante todo el mes. Aunque esta tradición ha ido cayendo en desuso,
muchas personas aún la mantienen. “Es parte de una promesa; representa una
manera de cumplir con un pedido al Señor de los Milagros”, explica Arrelucea.
3. Visita a la Iglesia de Las Nazarenas
A
lo largo del año, la Iglesia de las
Nazarenas, en Lima, atrae a numerosos fieles que acuden a
las misas, lo que la convierte en un punto de encuentro espiritual.
Administrado por las Madres Nazarenas
Carmelitas Descalzas, este templo alberga la imagen original
del Señor de los Milagros, lo que lo transforma en un lugar de peregrinación
constante para los devotos.
En
octubre, es común ver a numerosos fieles congregarse en las Nazarenas, frente
al impresionante mosaico del Señor de los Milagros. Allí, compran velas y traen
fotos, cartas u objetos personales, esperando recibir una bendición.
La
visita a la Iglesia de las Nazarenas se ha arraigado profundamente en la
tradición de los peruanos. Para muchos, este santuario representa un espacio de
paz y conexión. La simple llegada al templo ofrece una sensación de tranquilidad
y satisfacción espiritual, que mantiene viva la devoción a lo largo del año,
más allá de la proximidad física a la imagen o a las procesiones.
4. Las sahumadoras y cantoras durante la procesión
Las sahumadoras y cantoras son figuras emblemáticas de la procesión del Señor de
los Milagros y representan una tradición que une el canto y el sahumerio. Estas
mujeres, que cantan a capela con
potentes voces, alaban al Señor con cánticos de penitencia y alabanzas.
Utilizan el sahumerio para
crear una atmósfera sagrada, siendo el incienso el más comúnmente empleado para
honrar al Señor.
“El
papel de las sahumadoras en la procesión es fundamental. Su función de ir
delante del anda para despejar el camino y eliminar cualquier obstáculo que pueda
interferir en su trayecto es significativa”, afirma la antropóloga Alba
Vega.
Durante
la celebración, el famoso himno del Señor de los Milagros resuena entre muchos,
sin importar su fe, siendo una parte integral de la festividad. Muchos fieles
participan descalzos en la procesión, como símbolo de penitencia o en
agradecimiento por un milagro recibido. Esta práctica refuerza su profundo
compromiso espiritual, ya que, ataviados con sus hábitos, expresan su amor y
devoción al Señor.
5. Gastronomía morada
Uno
de los elementos más icónicos de la celebración del Señor de los Milagros es la gastronomía afroperuana. Durante la festividad,
se preparan dulces como el turrón, los limones rellenos, los picarones y los
anticuchos. Con el tiempo, la tradición de compartir estos platos se ha vuelto
casi indispensable para llevar durante la procesión.
Existen
evidencias de que estas prácticas gastronómicas se remontan al siglo XX y están
vinculadas a la procesión. A medida que este evento nacional crece, ciertos
alimentos y postres se vuelven igualmente centrales en la celebración.
«Es
importante reconocer la labor de las mujeres afrodescendientes, quienes entrelazan
las tradiciones gastronómicas europeas, africanas y musulmanas con la cultura
andina. Me parece valioso que, en la tradición popular, se les otorgue un papel
central a figuras como Josefa Marmanillo, creadora del turrón», menciona la
Mag. Maribel Arrelucea.
Es
importante reconocer la labor de las mujeres afrodescendientes, quienes
entrelazan las tradiciones gastronómicas europeas, africanas y musulmanas con
la cultura andina. Me parece valioso que, en la tradición popular se les
otorgue un papel central a figuras como Josefa Marmanillo, creadora del
turrón".
Mag.
Maribel Arrelucea
Profesora del Departamento de Humanidades PUCP
Tomado de: https://puntoedu.pucp.edu.pe/cultura/senor-de-los-milagros-tradiciones-de-una-devocion-que-une-a-los-peruanos/
Yo soy quien
ilumina tu inteligencia, da sentido a tu vida, propone solución a tus
dificultades. Jamás olvides que estoy para ayudarte, decrétame y estaré ahí,
soy el Espíritu Santo.
¿Qué
nos dice Jesucristo en el evangelio de san Mateo?
25 Por esto les
digo: No se inquieten por su vida, sobre qué comerán, ni por su cuerpo, sobre
qué se vestirán. ¿No es la vida más que el alimento y el cuerpo más que el
vestido? 26 Miren cómo las aves del cielo no siembran, ni siegan, ni encierran
en graneros, y su Padre celestial las alimenta. ¿No valen ustedes más que
ellas? 27 ¿Quién de ustedes con sus preocupaciones puede añadir a su vida un
solo codo?
Definición
Según la RAE
(Real Academia Española). Providencia: cuidado del mundo y de los hombres que
los creyentes atribuyen a Dios.
¿Estamos
en tiempos en que el ser humano ha perdido la fe?
Y si es así, ¿en
qué o en quién o en quienes pone hoy su confianza? Porque la Palabra dice, como
respuesta: No te preocupes por los
cuidados del mañana, que ni conoces ni puedes evitar. Pero confía en Dios,
porque, ¡hay Providencia!
En
el Talmud (enseñanza judía) se lee:
«No te preocupes por la inquietud del mañana, porque
tú no sabes lo que el día traerá» En él se
avisa de no inquietarse por el mañana, pues cada día tiene sus preocupaciones;
le basta, pues, a cada día su «afán», es decir, su preocupación. En sentido positivo diríamos:
“gracias Señor, por todo”.
Cristo expone la confianza que hay que
tener en la Providencia de Dios
Significa que
¿Debemos dejar de laborar para ganar el pan de cada día? ¿No ha de haber solicitud para las cosas de la
tierra, necesarias a la vida? Y para responder a esto, Mateo inserta este tema:
que no haya demasiados afanes, pues Dios tiene providencia de los hombres; que
se abandonen a ella. El discípulo ha de confiar
plenamente en Dios.
Entonces, ¿Cuál es la enseñanza de Jesucristo?
La enseñanza, terminante y clara, es que el hombre
no debe inquietarse por las cosas más necesarias a la vida—comida y vestido—,
descuidando los bienes celestiales. No deben
descuidarse éstos por los materiales, porque Dios tiene providencia exquisita
sobre los hombres. Por eso terminará diciendo, después de hacer ver la justicia
de su enseñanza: «Busquen primero el reino y su
justicia, y todo se les dará por añadidura».
Pero, ¿Cuál es el sentido exacto de ésta enseñanza?
No se debe preocupar excesivamente por el alimento.
¿Por qué? Porque hay Providencia. « ¿No es la
vida más que el alimento y el cuerpo más que el vestido?» Ahí están las aves
del cielo. Las aves no siembran, ni siegan, ni encierran en graneros, y, sin
embargo, el Padre celestial las alimenta.
Jesucristo,
dirá por ejemplo:
“Mi carga es ligera y mi yugo es suave”. Existe una
frase muy bella para entender y podemos ponerla en práctica diciendo: “Dejo a mi Cristo interior toda
carga, preocupación, enfermedad, escasez económica, etc., y me libero”. ¿Acaso no es la batalla de Dios todo lo que
vivimos? Entonces dejemos que Él actúe por nosotros.
Así
canta el salmista:
«Todas las
miradas están colgadas de ti (de Dios), y tú les das el alimento a su tiempo.
Abres tu mano y llenas de bienes al que vive... Los cachorros del león rugen
por la presa y piden a Dios su comida... Todos aguardan de ti que les des a su
hora el sustento. Tú se lo das, y ellos lo reciben; abres la mano y se sacian
de tus bienes» (Sal 104,21.27.28).
De
las aves a los lirios del campo
Con
argumentación semejante a las aves, se dice que también los lirios del campo
«crecen», y no se «fatigan» con el trabajo ni «hilan»; términos usados por
estarse tratando de la solicitud por el vestido. Y con una comparación de una belleza excepcional les dice Jesucristo:
«Yo les digo que ni
Salomón con toda su gloria se vistió
como uno de ellos».
¿Ni
el mismísimo Salomón? Sí
La
preocupación y solicitud de Salomón por su magnificencia puso en juego las
riquezas y el arte. Y, sin embargo, jamás llegó a vestirse con la exquisitez de
un lirio..., a quien Dios, solícitamente, así vistió, con un vestido de vida. San Crisóstomo ha expresado esto con
brevedad y gran fuerza: «De
las vestiduras de Salomón a la flor de campo hay la distancia de la mentira a
la verdad».
¿Hombres
de poca fe? “Si tuvieran fe como una granito de mostaza…“
Es la «poca fe» lo que hace no valorar la solicitud
providencial de Dios por los hombres en estas cosas de la vida; pues hasta las
aves y los lirios lo están proclamando a los mismos hombres. Los «gentiles», es decir, las personas que no tienen fe, se afanan por
eso. Un ejemplo de fe “Señor, no soy digno que entres
en mi casa, pero… basta una palabra tuya…”
Judío
versus gentil o cristiano versus no creyente
Citar a un
judío (= creyente) la conducta de un gentil (= no creyente), equiparándola a su
actitud moral, era su mayor censura; lo que era establecer, al mismo tiempo, un
fuerte argumento. Pero el cristiano,
que sabe que Dios es su Padre, no puede pensar así. Porque un padre
siempre tiene que mirar por el bienestar de su hogar y de sus hijos; prever y
proveer a su vida. Y «bien sabe su Padre celestial
que de todo eso tienen necesidad».
Jesucristo
propone otro argumento
Y como un
argumento, que hace ver, aun desde el punto de vista humano, la inutilidad de
ciertos afanes y preocupaciones, dice: « ¿Quién de ustedes con sus
preocupaciones puede añadir a su estatura un solo codo?»
Como respuesta se cuenta que, un rey convocó a los
artesanos de su reino para que crearan un aro con tres palabras, para que él
gobernara libre de toda preocupación. Le propusieron el siguiente aro que
decía: “Esto También
Sucederá”. Por supuesto, a partir de
entonces, el Rey jamás se angustió por el mañana.
Jesucristo
y su pedagogía actual, busca dentro de ti
¡Hay providencia sobre la vida! He aquí la gran
enseñanza. La enseñanza de Cristo es clara: «Busquen, pues, primero el reino y
su justicia, y todo eso se les dará por añadidura». El reino está dentro de uno mismo no fuera. Lo primero es «buscar» a
Dios, no desorbitadamente los afanes de la vida; y Dios, que mira
providentemente por los hombres, les proveerá, les «añadirá» todo eso por lo
que se afanan. San Agustín dirá: Yo te buscaba fuera y Tú estabas
más íntimo que yo mismo”
Jamás
se condena las labores o el trabajo digno y bien remunerado
Naturalmente,
no quiere Cristo condenar las labores o el trabajo, ni favorecer la
holgazanería en la vida, ni venir milagrosamente a proveer de sustento a los
hombres. No es ésta su enseñanza. El
hombre tiene dones y talentos que debe poner en práctica y ganar el sustento
diario. “Señor, me diste cien talentos y aquí tienes otros cien…” “Muy bien…”
Decreta y maravíllate de tu poder
Se podría
decir con toda confianza en la Providencia: Espíritu infinito, haz que
encuentre hoy una excelente labor con una excelente remuneración, donde ponga
en práctica mis talentos de forma alegre y servicial, todo conforme a tu
voluntad y bajo la acción de tu divina gracia. Así sea.
El amor
al Padre y la labor diaria de Jesucristo
Y la
contraprueba evangélica de ello es la misma práctica de Jesucristo. Sus treinta
años de vida oculta en Nazaret no fueron años de ocio, sino de labor para el
hogar. Su slogan de vida era: “Mi alimento es hacer la
voluntad de mi Padre”. Y en sus correrías apostólicas pidió de beber a
la samaritana; y para usos y previsiones del grupo apostólico había una caja
común de bienes (Jn 13,29).
Recuerda:
Yo soy quien
ilumina tu inteligencia, da sentido a tu vida, propone solución a tus
dificultades. Jamás olvides que estoy para ayudarte, decrétame y estaré ahí,
soy el Espíritu Santo.
Aquí, algunas perspectivas para “enfocar” este
acontecimiento:
1.El amor no cambia a la persona a quien amas, te cambia a
ti.
2.“Si tuvieran fe como un grano de mostaza, dirían a este
monte: pásate de aquí para allá, y se pasaría y nada les será imposible” (Mateo
17,20)
3.“La oración no cambia a Dios, pero sí a quien
ora” (Soren Kierkegaard)
4.“Dios no da más de lo que podamos soportar” (1Corintios
10,13)
5.“Ora como si todo dependiera de Dios. Labora como si todo
dependiera de ti” (san Agustín)
Gracias, Señor, por permitirnos “sentir en nuestro
corazón” el amor, la paz, la salud, la serenidad, la abundancia, el diálogo, la
unión familiar, la excelente amistad, la grandeza de la solidaridad.
El dolor es una experiencia universal. Debemos cambiar
nuestra manera de “ver” los acontecimientos. La naturaleza tiende al
equilibrio. Dejemos de lado todo lo negativo. Basta de temor, de angustia, la
sensación de escasez, y todo lo que parece superar nuestras “fuerzas”. Dejemos
de pedir aquello que no podemos “controlar”.
Cambiemos nuestra perspectiva, puede parecer aventurado,
un sin sentido, una locura. Así, fue la pasión. Podemos ser muy pesimistas o
muy optimistas. Una madre en el momento de traer una nueva vida ¿qué elige en
el momento de tanto dolor? ¿Ser pesimista u optimista? Eso es cambio de
mentalidad y es totalmente natural. La pasión depende lo que queramos “observar”.
Jesús “sentía en su corazón” amor por toda la humanidad.
“Señor, perdónalos porque no saben lo que hacen”; es todo aquello que nos
perturba, nos duele, nos enferma, nos debilita, es decir, “la noche oscura del
alma”. Por lo tanto, debemos bendecir todo aquello que nos lastima, es el
camino de la sanación. Sí, bendecir, es el mensaje de Jesús.
Nada de maldecir, llenarnos de temor, angustia, escasez,
enfermedad. ¿Acaso sabemos lo que hacemos? Porque las palabras de Jesús, siguen
resonando como un eco eterno en el corazón del hombre. “Perdónalos”.
Bendice a las personas y a los acontecimientos; y perdona
sin temor en voz alta.
Antes, perdonarnos, por maltratar como posesos, por
juzgar innecesariamente, por condenar como dueños de todo, por maldecir inconscientemente,
por el deseo de venganza, por nuestra cobardía, la cólera, los celos. Lo que
“damos” y lo que “decimos” a los demás eso es lo que tenemos. Recuerda: Dejemos
de pedir aquello que no podemos “controlar”.
La pasión, no se entiende desde el dolor o la cobardía o
el miedo o el qué dirán, sino desde el amor. Lo que estamos
experimentando en nuestro mundo, puede que no lo comprendamos por ahora, es
nuestra pasión, pero, tenemos dos opciones: pesimismo y optimismo. Tú eliges
cómo vivir, y eso repercute a tu alrededor, a los tuyos, a los que amas, a la
sociedad, al mundo.
La naturaleza vuelve a su
equilibrio. Busquemos la serenidad, la paz, el equilibrio, la
armonía en nuestro corazón. Todo lo contrario es “alimentar” lo que tememos y
tensionarnos innecesariamente.
Si Jesús “sintió” amor en el momento de la pasión. Si una
madre “siente” amor en el dolor del parto. Es una gran lección que rescatar.
Dejemos de lado la tensión, la angustia, el temor, la
desinformación.., y “sintamos en nuestro corazón” el amor, el
perdón, la alegría, la confianza, la salud, la vitalidad, la paz, la
abundancia, la buena vibra, lo positivo, una sociedad más dialogante, un mundo
más solidario. Debemos cambiar nuestra forma de “ver” a las personas y los
acontecimientos.
Gracias, Señor, por permitirnos “sentir en nuestro
corazón” el amor, la paz, la salud, la serenidad, la abundancia, el diálogo, la
unión familiar, la excelente amistad, la grandeza de la solidaridad. Este es un
regalo para ti: es la bendición que Dios dio a Moisés, para su pueblo: Que el
Señor te bendiga, y te guarde; que haga resplandecer su rostro sobre ti, y
tenga de ti misericordia; y te muestre el camino de la felicidad, del amor, de
las labores y del bien. Amén.
Los argumentos tienen el
objetivo de convencer o influir a otras personas demostrando de manera lógica
que lo que se afirma es la verdad o lo correcto. Etimológicamente,
“argumento" proviene del latín "argumentum" (conjugar)
Ejemplo de argumento:
(Premisa) Todos los hombres
son mortales
(Premisa) Pachacútec es hombre
(Conclusión) Por lo tanto Pachacútec es mortal}
No tiene por qué ser
verdadero, simplemente que su estructura sea lógica:
(Premisa) María Fernanda es una bella
actriz
(Premisa) Mi amiga se llama Marcela
(Conclusión) Por lo tanto mi
amiga es una bella actriz
FALACIA
Una falacia es un argumento en
apariencia lógico y verdadero pero que realmente es falso y esconde engaños o
mentiras. Etimológicamente proviene del latín "fallacia". Existen
multitud de tipos de Falacias, a continuación, las más conocidas:
Ad Hominem (contra el
hombre): ataca a la persona que emite el argumento desacreditándole para
que los demás no lo tengan en consideración:
a) Usted no puede decir que mi
acción es inmoral porque ha estado en la cárcel
b) La filosofía de Nietzsche
es errónea, porque este acabó loco
Ad Ignorantiam (a la
ignorancia): falacia que afirma que algo es verdad solo porque hasta el
momento no se ha podido probar que es falso (o viceversa):
a) No se puede demostrar que
Dios no existe, por lo tanto, Dios existe
b) Nadie ha demostrado que hay
vida en otros planetas, luego no la hay
Ad Verecundiam (dirigido al
respeto o a la autoridad): se alude al prestigio de la persona que emite el
argumento y se critica a quien lo discuta:
a) Pero tiene que ser verdad
porque lo ha dicho la tele
b) La homeopatía es eficaz ya
que conozco médicos que la recomiendan
Ad baculum (que apela a la
fuerza o al temor): sostener la validez de un argumento basándose en la
fuerza o en la amenaza, pero sin aportar razones:
a) Lo tienes que hacer porque
aquí se hace lo que yo ordeno
b) Si no usas tu cinturón de
seguridad, la policía te impondrá multa