miércoles, 15 de agosto de 2018

LA PRIMACÍA HUMANA

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LA PRIMACÍA HUMANA

1.-DIOS ME CREÓ CAPAZ DE PENSAR Y DE ELEGIR LIBREMENTE.
El hombre sabe que sabe. Tiene conciencia de sí mismo. Y aunque sea influenciado mucho por las impresiones y estímulos, y restringido por la ignorancia, el hombre es capaz de ELEGIR LIBREMENTE. El hombre tiene VOLUNTAD PROPIA. No necesita dejarse dominar por los instintos, ni por la presión de la “opinión pública”.

2.-DIOS ME CREÓ CAPAZ DE PENSAR Y DE ELEGIR LIBREMENTE.
El hombre sabe que sabe. Tiene conciencia de sí mismo. Y aunque sea influenciado mucho por las impresiones y estímulos, y restringido por la ignorancia, el hombre es capaz de ELEGIR LIBREMENTE. El hombre tiene VOLUNTAD PROPIA. No necesita dejarse dominar por los instintos, ni por la presión de la “opinión pública”.

3.-DIOS HA CREADO AL HOMBRE COMO “CO -CREADOR”.
Ciertamente, solamente Dios puede crear algo de la nada. Pero nos llama a desarrollar y completar su obra.
Dios nos llama a ser “dueños” responsables de la tierra. Dios nos ha hecho dueños de la creación. Para nuestro provecho, nos autorizó “SOMETERLA” POR MEDIO DE NUESTRO TRABAJO. Pero debemos ser buenos administradores.

4.- DIOS MISMO SE HIZO HOMBRE.
Jesucristo es la imagen de Dios perfecta. “Él es la Imagen del Dios invisible” (Col 1, 15). El rostro de Jesús es el rostro de Dios Padre. Dios Padre quiso que su amado Hijo eterno se haga verdadero hombre, y se goza de esta íntima unión de lo humano y lo divino en Jesús. Este es el fundamento más profundo de la dignidad humana.

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CICLOS DE VIDA FAMILIAR

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CICLOS DE VIDA FAMILIAR

GRUPO FAMILIAR
Existen familias constituidas de diversas maneras: papá, mamá e hijos-hijas; hijos – hijas que viven sólo con la mamá, el papá, o con algún pariente... Sea cual fuere el tipo de familia, todas pasan por etapas de crecimiento y desarrollo.

SISTEMA FAMILIAR. 
la familia es un grupo de personas con una estructura organizada, cuyos miembros mantienen vínculos (de sangre y afecto), están unidos por necesidades básicas de sobrevivencia, además, comparten una historia de vida común.

TIPOS DE FAMILIA
Para definir la familia, se hace referencia a diversos criterios: a su organización, a su estructura o a las funciones que desempeña en la sociedad. Todos formamos parte de una familia con características diferentes en cuanto a su organización y relaciones internas. 

Podemos encontrar:
FAMILIAS MONO PARENTALES
cuentan solo con la presencia de la mamá o el papá, quien vive con sus hijos e hijas. Puede ocurrir que la pareja se haya separado, uno de ellos haya fallecido, o que decidieran tener sus hij@s sin formalizar la relación, esto es, sin casarse o sin mantener una convivencia en pareja.

FAMILIAS NUCLEARES
formadas por el papá, la mamá, los hijos e hijas. Los miembros mantienen vínculos más o menos estables en la convivencia diaria.

FAMILIAS EXTENDIDAS
en ellas además de los miembros de una familia nuclear o mono parental, viven otros parientes, por lo general abuelos, abuelas, tíos, tías, sobrinos, primos, ahijados, etc.

FAMILIAS RECONSTITUIDAS
se producen cuando las personas que conforman una nueva pareja y han tenido anteriormente hij@s, viven con estos y con los que tienen con la nueva pareja.

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sábado, 11 de agosto de 2018

CAMINO DE VIDA


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CAMINO DE VIDA

En el siglo primero los recorridos que la gente hacía podían durar días e incluso semanas, de forma que debían unirse diversas personas para cuidarse unos a otros. Caminaban a un mismo ritmo, a una misma dirección, a una misma meta. Al compartir el tiempo y el pan, surgía una relación. Al sentirse acompañados no se ocultaban ni desaparecían las dificultades, pero rompiendo con los obstáculos que alejan, como la autosuficiencia, y buscando la unidad, sabían que siempre contaban con un amigo a su lado.
Nosotros vamos por el camino de la vida y no podemos ir solos. Necesitamos compañía. Por eso Dios ha querido recorrer este camino a nuestro lado. Se trata de un Dios que permanece junto a nosotros y que da el impulso para levantarnos cada día. Así, el Padre se ha preocupado por darnos el alimento que da las fuerzas para seguir adelante. Se trata del Pan que da la vida.
Esta compañía, que Dios da gratuitamente, sólo pide que nos dejemos acompañar cada vez que vamos a la Eucaristía y escuchamos interiormente sin la ayuda de palabras. Es en el sagrario donde podemos ver, sin hacer uso de nuestros ojos, podemos sentirnos acompañados al estar delante de un pedazo de pan que, sin manos, da palmadas de consuelo, y sin pies, camina siempre a nuestro lado.
Cristo se ve necesitado de nosotros en la medida que nosotros le necesitemos. Por eso optó por darse como alimento que da las fuerzas. El camino es largo y Él lo sabe. Nos comprende y también nos sabe exigir para que seamos más conscientes de lo mucho que valemos. La compañía que Cristo ofrece desde el sagrario implica un encuentro constante y, por pura gracia, se va haciendo profunda y personal.
Pero debemos permanecer a su lado.
El Señor sale a nuestro encuentro con una fragilidad amorosa que es la Eucaristía. En el Pan de vida, el Señor nos visita haciéndose alimento humilde que sana con amor nuestra memoria, enferma de frenesí. Porque la Eucaristía es el memorial del amor de Dios. Ahí "se celebra el memorial de su pasión", del amor de Dios por nosotros, que es nuestra fuerza, el apoyo para nuestro caminar.
Por eso, nos hace tanto bien el memorial eucarístico: no es una memoria abstracta, fría o conceptual, sino la memoria viva y consoladora del amor de Dios. Memoria anamnética y mimética. En la Eucaristía está todo el sabor de las palabras y de los gestos de Jesús, el gusto de su Pascua, la fragancia de su Espíritu. Recibiéndola, se imprime en nuestro corazón la certeza de ser amados por él.


(Homilía de S.S. Francisco, 18 de junio de 2017)
http://www.es.catholic.net/op/articulos/70559/evangelioBoletin.html#modal

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sábado, 4 de agosto de 2018

EL VERDADERO ALIMENTO



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EL VERDADERO ALIMENTO

Jesús viene a ser nuestro compañero, "cum panis" –el que comparte el pan. La Palabra que meditamos se ubica después de la multiplicación de los panes. Mucha gente seguía a Jesús, no porque vieran en Él al mesías, al hijo del Dios vivo, sino por haber comido gratis sin darse cuenta del signo que había detrás.
Nuestro recorrido por la vida es un continuo camino, como el pueblo de Israel por el desierto después de haber salido de la esclavitud.
Dios nos acompaña, nos alimenta con el pan vivo que ha bajado del cielo que es la Eucaristía como nuevo y verdadero maná; pero nosotros, como los israelitas, nos acostumbramos a este alimento y nos empezamos a quejar por el calor abrasador de nuestros problemas, nos quejamos de los guías que Dios ha elegido y nos encerramos tanto en nuestra propia vida que perdemos la perspectiva de la compañía real y cercana de Dios.
En definitiva, es más fácil decir Dios no existe, ¿de qué me sirve a mí un Dios lejano? Cuando esto sucede empezamos a buscar otros alimentos podridos, otros falsos dioses creados a nuestra imagen y semejanza que, llenando el vientre con la banalidad de las alegrías pasajeras, nos dejan más vacíos en nuestro interior, en nuestro ser verdadero
¿Qué tipo de pan queremos comer este día? Si elegimos el pan vivo que ha bajado del cielo, nuestra alegría será completa y nuestras fuerzas se renovarán para hacerle frente a esta semana.
Además, el "Pan de cada día", no lo olvidemos, es Jesús. Sin él no podemos hacer nada. Él es el alimento primordial para vivir bien. Sin embargo, a veces lo reducimos a una guarnición. Pero si él no es el alimento de nuestra vida, el centro de nuestros días, el respiro de nuestra cotidianidad, nada vale, todo es guarnición. Pidiendo el pan suplicamos al Padre y nos decimos cada día: sencillez de vida, cuidado del que está a nuestro alrededor, Jesús sobre todo y antes de nada
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(Homilía de S.S. Francisco, 21 de junio de 2018)
http://www.es.catholic.net/op/articulos/70479/evangelioBoletin.html#modal


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lunes, 23 de julio de 2018

LOS FARISEOS PIDEN SEÑALES



PIDEN UNA SEÑAL

 

Los fariseos piden una señal, y ¿acaso no es justo que Jesús pruebe que lo que dice ser, es verdad? Si alguien dijera que ha descubierto la cura contra el cáncer o la solución a todos los problemas, ¿no le pediríamos, es más, le exigiríamos que pruebe que lo que dice, es verdad?

 

El problema con los fariseos y la negativa de Jesús no es tanto en la petición que le hacen sino en que, aun después de ver todos los signos hechos por Jesús (curaciones de enfermos, expulsión de demonios e incluso el perdón de los pecados), los fariseos se niegan a creer y tienen el descaro de seguir pidiendo más.

 

Jesús no es un déspota que te pide adhesión y obediencia sin más. ¡No! Él te invita a que hagas una experiencia de su amor y de su amistad. Te invita a descubrir en Él una persona que sólo quiere lo mejor para ti, sin importar la condición o el lugar en que te encuentres.

 

Lo único que pide es un corazón dispuesto a adentrarse en lo más profundo de sí, que reconozca sus errores y que esté dispuesto, una vez hecha la experiencia de Dios, a entablar una amistad firme y sincera con Él.

 

Como sucedió en tiempo de Jonás, hoy también apostamos por la conversión; hay signos que se vuelven luz en el camino y anuncio de salvación. Sé del trabajo de tantas organizaciones de la sociedad civil a favor de los derechos de los migrantes. Sé también del trabajo comprometido de tantas hermanas religiosas, de religiosos y sacerdotes, de laicos que se la juegan en el acompañamiento y en la defensa de la vida.

 

Asisten en primera línea arriesgando muchas veces la suya propia. Con sus vidas son profetas de misericordia, son el corazón comprensivo y los pies acompañantes de la Iglesia que abre sus brazos y sostiene. Es tiempo de conversión, es tiempo de salvación, es tiempo de misericordia.

(Homilía de S.S. Francisco, 17 de febrero de 2016)
http://www.es.catholic.net/op/articulos/70332/evangelioBoletin.html#






domingo, 15 de julio de 2018

DOCTRINA SOCIAL


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DOCTRINA SOCIAL

"La enseñanza social de la Iglesia nació del encuentro del mensaje evangélico y de sus exigencias - comprendidas en el mandamiento supremo del amor a Dios y al prójimo y en la Justicia - con los problemas que surgen en la vida de la sociedad" (LC 72)

LA PALABRA DE DIOS NOS URGE A ESTAR CON LOS POBRES
El compromiso social de los cristianos no es una novedad del último siglo. Lo heredamos de la larga experiencia del Pueblo de Dios a lo largo de la Historia.
  UN PUEBLO DE TRABAJADORES EMIGRANTES HUMILLADOS RECUPERA SU DIGNIDAD.
El Pueblo de la Biblia sufre la opresión en Egipto. La historia de este Pueblo está ligada a la fe en el Dios que siente la aflicción de estos hombres y camina con ellos hacia una patria de libertad y de vida en la cual no vuelvan a ser esclavos.
Por eso el pueblo siempre recordará: "Dios escuchó nuestra voz, vio nuestra miseria, nuestras penalidades y nuestra opresión, y nos sacó de Egipto... Nos trajo aquí y nos dio esta tierra, tierra que mana leche y miel" (Dt 26, 7-9).
  ESTE PUEBLO VIVE LA EXPERIENCIA DE UNA SOCIEDAD SOLIDARIA DE IGUALES.
Todos tenían sus vidas unidas a un destino común: buscar y construir una sociedad libre de humillaciones y de opresores, de miseria y sufrimiento. Una nueva manera de ser pueblo.
   UN PUEBLO QUE COMPARTE Y NO ACUMULA BIENES SUPERFLUOS.
El maná recogido en exceso "se llenó de gusanos y se pudrió" (Ex 16, 16-20).
Y "si prestas dinero a uno de mi pueblo, al pobre que habita contigo, no serás con él usurero, no le exigirás interés" (Ex 22, 24).
  UN PUEBLO QUE REPARTE LAS FUNCIONES Y SE ORGANIZA PARA PARTICIPAR.
"Elige de entre el pueblo hombres capaces, hombres fieles e incorruptibles, y ponlos al frente del pueblo como jefes..." (Ex 18, 19- 24).
  UN PUEBLO QUE VIVE LA RELIGIÓN AL SERVICIO DE LA VIDA, DE LA DIGNIDAD DEL TRABAJADOR, DE LA FAMILIA Y LOS DERECHOS FUNDAMENTALES.
"No habrá en tu tierra mujer que aborte..." (Ex 23, 26).
"No explotarás al jornalero humilde y pobre... Le darás cada día su salario... No torcerás el derecho del extranjero..." (Dt 25, 14-18).
"No ofenderás a los pobres: los emigrantes, los extranjeros, los huérfanos y las viudas" (Ex 22, 20-23).
"Los pobres tienen derecho a coger los alimentos que necesiten para matar el hambre" (Dt 23, 25).


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lunes, 25 de junio de 2018

EVITA JUZGAR




EVITA JUZGAR

 

Cuando estamos ante una ventana a través de la cual podemos ver paisajes inolvidables, nos agrada contemplar todo lo que podemos ver con claridad. Pero en el momento en que vemos una pequeña mancha en la ventana, encontramos gran dificultad para ver con gusto todos los paisajes que se nos presentan. Nuestra atención se centra sobre esta pequeña mancha. Es molesto. Es fastidioso.

 

Esta ventana, aunque esté sucia, rallada u opaca, no deja de presentarnos las maravillas de los paisajes por el mero hecho de ser una ventana. Por eso cada persona, por muchos defectos que tenga, nos muestra la grandeza de Dios, pues a través de todo hombre, si sabernos ver por encima de la suciedad, las ralladuras y la opacidad, podemos contemplar a todo un Dios que se nos muestra en él.

 

Dios nos pide no juzgar y tratar de verle a través de cada ventana que encontremos en nuestra vida. Nos invita a no quedarnos en los defectos que encontremos, sino que sepamos ver más allá; aun cuando esté bastante obscurecida, pues siempre habrá al menos un rayo de luz que atraviese esa ventana

Hagamos el esfuerzo de hacernos un examen para ser una ventana trasparente para los demás.

 

A la misericordia se le puede aplicar aquella enseñanza de Jesús: 

“Con la medida que midan serán medidos". Permítanme, pero pienso aquí a esos confesores que "apalean" a los penitentes, que los riñen. Pero, ¡así los tratará Dios a ellos! Aunque no sea más que por eso, no hagan estas cosas. La misericordia nos permite pasar de sentirnos misericordiados a desear misericordiar.

Pueden convivir, en una sana tensión, el sentimiento de vergüenza por los propios pecados con el sentimiento de la dignidad a la que el Señor nos eleva. Podemos pasar sin preámbulos de la distancia a la fiesta, como en la parábola del Hijo Pródigo, y utilizar como receptáculo de la misericordia nuestro propio pecado.


(Homilía de S.S. Francisco, 2 de junio de 2016)
http://www.es.catholic.net/op/articulos/70022/evangelioBoletin.html




VERGÜENZA

  VERGÜENZA Te comparto este testimonio, a modo de una hermosa reflexión. Y dice: En la graduación, mi hija dijo: " Agradezco a todos m...