Tod@s alguna vez
nos hemos sentido y nos sentimos enamorad@s; este enamorarse es intenso, sobre
todo, cuando nos sentimos atraíd@s y absort@s por la persona preferida; la
pareja siente la necesidad de estar juntos todo el tiempo, de compartirlo todo,
la atracción por él o ella es de afecto, pasión y deseo.
Es cuando sentimos
vibrar nuestro corazón y el cerebro nos explota ¿estamos exagerando? No creo.
Lo que ocurre es que estamos enamorad@s. Quien diga que no lo ha sentido, simplemente
miente.
Toda persona
enamorada se siente vivir en un mundo raro, mágico y perfecto. Vive un mundo de
hadas. Pero cuidado no todo es así al paso del tiempo, ese amor se puede
convertir en frustración, desengaño, desilusión y fracaso.
Por eso, esta
reflexión para comprender que la comunicación en la pareja debe construirse
para compartir experiencias, para establecer un vínculo duradero y fuerte.
La relación tiene
que ser recíproca donde ambos tengan y sientan amor y respeto se conozcan y
reconozcan como personas valiosas y se establezcan vínculos de comunicación
solidas de tal manera que esta relación sea duradera, si el destino o Dios lo
quieren que sea así.
Por ejemplo, frases
como: “no llores, tú eres macho” “solo las mujeres lloran” “triunfar, ganar
mucha plata y mantener tu hogar cuando te cases” “las mujercitas cuando se
casen deben ser mantenidas por su marido” “las mujeres deben ser de su casa”
No deben demostrar
sus sentimientos porque es signo de debilidad, deben mostrarse fuertes,
agresivos y dominantes. Deben imponer su carácter fuerte, renunciando a su
sensibilidad, amor y ternura. El varón es de sentimiento duro.
El adolescente
tiene que demostrar su hombría, haber tenido experiencia sexual, porque si no
es tratado como “maricón”, “chupado”. Sus relaciones sexuales son sin afecto.
Desde niños se les
condiciona a que son hombres que deben enfrentar los peligros sin llorar. Por
eso, las estadísticas nos muestran cómo se envalentonan si ingirieron bebidas
alcohólicas, drogas con funestas consecuencias. Se despreocupan de sí mismos.
No solo los padres
nos enseñan cómo debe ser un varón o una mujer, sino también los parientes,
vecin@s, amig@s, diarios, radio, televisión que nos bombardean con lo que debe
o no debe hacer un varón o una mujer, así, poco a poco y de muchas maneras, van
condicionando la forma de comportarnos de acuerdo con lo que predomina en la
sociedad en que nos desenvolvemos.
Con toda esta
influencia, los adolescentes tienden a comportarse como si fuera algo
“natural”, lo que tenemos que cambiar; ya que en las relaciones entre varón y
mujer deben basarse en el amor reciproco y que ambos se complementen respetando
la personalidad de cada uno para formar un todo afectivo, intelectual y social.
Para ello, se debe partir del reconocimiento de la dignidad humana y la
práctica de valores.
Cada
familia cristiana es una “comunidad de vida y de amor” que recibe la misión “de
custodiar, revelar y comunicar el amor, como reflejo vivo y participación real
del amor de Dios por la humanidad y del amor de Cristo Señor por la Iglesia su
esposa”. Es una comunidad que busca vivir según el Evangelio, que vibra con la
Iglesia, que reza, que ama.
Para
vivir el amor hace falta fundarlo todo en la experiencia de Cristo, en la vida
de la Iglesia, en la fe y la esperanza que nos sostienen como católicos.
En
estas líneas queremos reflexionar especialmente sobre la responsabilidad que
tienen los padres en el cultivo de la fe en la propia familia. No sólo respecto
de los hijos, sino como pareja, pueden ayudarse cada día a conocer, vivir y
transmitir la fe que madura en el amor y lleva a la esperanza.
1. LA ORACIÓN EN FAMILIA
La
oración es para cualquier bautizado lo que es el aire para los seres humanos:
algo imprescindible.
Aprender
a rezar toca a todos: a los padres, en las distintas etapas de su maduración
interior; a los hijos, desde pequeños y cuando poco a poco entran en el mundo
de los adultos.
La
oración en la vida familiar tiene diversas formas. El día inicia con breves
oraciones por la mañana. Por ejemplo, los padres pueden levantar a sus hijos
con una pequeña oración; o, después de asearse o antes del desayuno, todos
rezan juntos una pequeña oración (el Padrenuestro, el Ave María, parte de un
Salmo o del Magníficat, etc.).
2. APRENDER LA FE EN FAMILIA
Vivir
en un clima continuo de oración abre los corazones al mundo divino. Esa
apertura necesita ir acompañada por el estudio de todos, tanto de los padres
como de los hijos, para conocer a fondo el gran regalo de la fe católica.
Los
modos para lograrlo son muchos. La lectura y el estudio de la Biblia, especialmente
de los Evangelios, resultan un momento esencial para conocer la propia fe. Para
ello, hace falta recibir una buena introducción, sea a través de cursos en la
parroquia, sea a través de la lectura de libros de autores católicos fieles al
Papa y a los obispos.
De
un modo más concreto, la familia en su conjunto o cada uno (según la propia
edad) puede encontrar un momento al día para leer una parte del Evangelio. No
se trata de una lectura simplemente informativa. Se trata de preguntarse,
sencillamente, en un clima de oración: ¿qué quiere decirme Cristo con este
texto? ¿Cómo ilumina mi vida?
3. VIVIR EL EVANGELIO EN FAMILIA
Una
fe sin obras, nos recuerda la Carta de Santiago, es estéril. No entra en el
Reino de los cielos el que dice “Señor, Señor”, sino el que cumple la Voluntad
del Padre.
La
familia que reza, la familia que estudia su fe, también sabe vivir aquello que
ha llevado a la oración, busca aplicar lo que ha conocido gracias a la bondad
del Padre que nos ha hablado en su Hijo.
El
primer ámbito, desde luego, es el de la propia familia. Vivir el Evangelio
implica crear un clima en el hogar en el que se lleva a la práctica el
principal mandamiento: la caridad. El amor debe ser el criterio para todo y
para todos. Y quiero terminar con la frase de san Juan Pablo II “Familia que
reza unida, permanece unida”.
A raíz del fuerte
incremento y desarrollo de la sociedad de consumo, las empresas publicitarias
desarrollan con cada vez más fuerza la creatividad en el lenguaje, con el
fin de conducir al público a preferir determinados productos. Para ello
recurren a un grupo de creativas y creativos publicitarios con capacidad de
observación de las tendencias y gustos de la población consumidora.
2.- ¿QUÉ ES LA PUBLICIDAD?
La publicidad es el arte
de persuadir a las personas para que hagan o realicen, con frecuencia y en gran
número, algo que se quiere que hagan, especialmente en el mundo comercial. La
publicidad invita a adquirir, a tener, a comprar.
3.-LA PUBLICIDAD COMERCIAL
CUMPLE LAS SIGUIENTES MODALIDADES:
A.-UNA FUNCIÓN ECONÓMICA
Esta función potencia y
activa el consumo de productos al crear en el individuo una NECESIDAD QUE
SATISFARÁ MEDIANTE LA COMPRA, considerada como un acto agradable.
Por ejemplo: Si Ud. compra los productos
de LINEA BLANCA de LG (lavadora, cocina, refrigeradora, micro-ondas, etc.)
harán su vida más agradable y feliz.
B.-UNA FUNCIÓN
ESTEREOTIPADORA
Esta función al difundirse
de forma masiva, en torno a contenidos culturales tan representativos como el
poder social, el éxito personal, la estética o los modos cotidianos de vida en familia,
la publicidad tiende a igualar gustos, criterios, ideales, y otros.
Por ejemplo: Si usas el perfume Carolina
Herrera, si tienes el último Smartphone si compras tu departamento, si tienes
un carro Jeep Patriot, te verás como una persona triunfadora y de éxito
C.-UNA FUNCIÓNDESPROBLEMATIZADORA
Esta función busca
presentar un mundo divertido, lúdico, fascinante, en el que la mayoría de los
productos se consumen en momentos de ocio, y en el que los consumidores
resuelven sus problemas vitales a través del consumo de determinados productos.
Por ejemplo: Si Ud. consume el producto de
farmacia Vithatón tendrá cada día más energía, fuerza y ganas de hacer mejor
las cosas, sin necesidad de gimnasio o rutinas de ejercicios diarios
4.-LOS AVANCES TECNOLÓGICOS
A). -Los grandes avances
de los medios masivos de comunicación, han marcado los hábitos de consumo en
nuestra sociedad. UNO QUE EJERCE MAYOR INFLUENCIA EN LA ACTUALIDAD ES LA
TELEVISIÓN, debido a que puede cambiar la forma de actuar o pensar de las
personas y de esta manera, crear unarealidaddiferente a través de programas
o de la publicidad.
B.-OTRO MEDIO QUE HA
TOMANDO MUCHA FUERZA EN ESTOS ÚLTIMOS AÑOS, ES EL INTERNET. Hoy en día
diferentes grupos sociales lo utilizan de la manera más normal, desde los más jóvenes,
hasta los adultos, en algunos casos, adultos mayores, y la mayoría de ellos
viven el impacto de la publicidad por la gran cantidad de horas que pasan
navegando en la red.
Estereotipo contra la mujer,
es un prejuicio que discrimina dictatorialmente lo que corresponde a cada cual,
celebrando la subordinación de la mujer; es una creencia o mentalidad que trata
de hacer natural lo que es una creación socio-cultural. El estereotipo de
género es una forma de comportamiento, aquello que la gente piensa que es
típico de varones o típico de mujeres.
Más allá del rol
individual, muchas mujeres trabajan y participan en diferentes aspectos para
generar actitudes más democráticas y maduras. Así tenemos mujeres destacadas en
la historia. Aunque los textos históricos (escritos mayoritariamente por varones)
no lo reconozcan, las mujeres han tenido un papel fundamental en la
construcción de la sociedad moderna.
En muchos casos, su
protagonismo ha sido tan o más importante que el de los propios varones.
Bastaría citar algunos ejemplos, como Juana de Arco, Sor Juana Inés de la Cruz,
la Reina Isabel de Castilla, Juana Azurduy, la Pasionaria, Gabriela Mistral, la
Madre Teresa de Calcuta, las madres de la plaza de mayo y tantas otras a lo
ancho del mundo y a lo largo de la historia. En el Perú tenemos a Micaela Bastidas,
María Parado de Bellido, Sor Ana de los Ángeles, Santa Rosa de Lima.
Por otro lado, estos
estereotipos discriminatorios consideran que no se debe hablar o conocer sobre
su sexualidad porque es pecaminoso, debe ser “inocente”, lo que lleva a cometer
errores no deseados por ignorancia o falta de información, sobre cómo funciona
su cuerpo.
Se les dice no tener
relaciones antes del matrimonio sobre las caricias que debe aceptar, que el
amor es una entrega total e incondicional y debe demostrarlo al casarse; la
“prueba del amor” es una tentación exigida por el impetuoso varón, del cual
tiene que cuidarse para no ceder sino hasta el momento oportuno.
Bajo el pretexto de los
celos, se justifica la agresión del enamorado se acepta todavía el refrán “más
me pegas, más te quiero” o “si es celoso es porque me quiere”. Conceptos totalmente
errados, la violencia jamás se puede justificar de ninguna de las partes. Existe
el dialogo y si ello no es posible, cada cual debe asumir caminos distintos.
A
la vez que se adquiere identidad también se adquiere creencias sobre el
comportamiento de varones y mujeres. Un ejemplo de estereotipo de género es
pensar que solo los niños deben jugar fútbol y las niñas, con sus muñecas.
GENERO.
Recordemos que varones y mujeres tenemos órganos sexuales diferentes y
funciones específicas relacionadas al papel reproductivo de cada uno que
dependen de la función biológica. El varón aporta el espermatozoide y la mujer
aporta el óvulo produciéndose el embarazo.
Estos
órganos sexuales, a lo que llamamos sexo (pene en el hombre y vagina en la
mujer), son características fisiológicas con la que nacemos y no cambian a
través de los tiempos, son los mismos en cualquier época y lugar.
De
acuerdo a estas diferencias biológicas, la sociedad da una valoración diferente
a varones y mujeres. De acuerdo a nuestro sexo se nos enseña a ser varón o
mujer. Recordemos: Masculino, pene, espermatozoide y femenino, vagina, óvulo =
fecundidad.
Simone
de Beauvoir, escritora francesa, decía que “mujer no se nace, sino que se
hace”, haciendo una distinción entre la natural diferenciación biológica
llamada SEXO (de ahí que seamos macho o hembra por nuestro cuerpo).
Y
otra dimensión de carácter social que podemos llamar GÉNERO, que representa el
conjunto de roles que asignan a varones y mujeres. Cuando hacen o dicen algo
que no pertenece a estos roles fijos, son inmediatamente clasificados como
“machona” (las mujeres), y marica (los varones), según los ESTEREOTIPOS DE
GENERO que se correspondan con el sexo.
Por
lo general las acciones educativas en sexualidad han estado orientadas a partir
de conocimientos sobre la dimensión biológica y los aspectos reproductivos de
la sexualidad. Otra característica de estos modelos educativos es el carácter
prescriptivo del comportamiento adolescente respecto a su sexualidad, indicando
lo que “deben o no deben hacer”, lo que es permitido o censurado, lo saludable
y lo riesgoso.
Asimismo,
la sexualidad se ha abordado desde su aspecto negativo, desde los problemas,
desde las enfermedades (embarazos no deseados, enfermedades de transmisión
sexual), con el propósito de proteger a l@s adolescentes y prevenir los
problemas. Generando una visión de la sexualidad como peligrosa o riesgosa.
Este
abordaje de la sexualidad no ha permitido ver la dimensión positiva y saludable
de la sexualidad visualizándola como fuente de crecimiento, bienestar y
realización personal. Si consideramos nuestra sexualidad como algo maravilloso
e importante en la vida, entonces tendremos mejor propósito y disposición para
cuidarla, tener control sobre ella y vivirla de manera responsable.
Dentro
del enfoque de salud sexual se propone abordar la sexualidad desde su
integridad considerando todas sus dimensiones, la afectiva, sicológica y
social, incorporando, por un lado, el ámbito individual que permite la
formación personal y por el otro el ámbito cultural en el cual se construye la
sexualidad adolescente y en donde los valores y las prescripciones sociales
ejercen una gran influencia sobre su comportamiento sexual.